
Los grandes héroes de la historia usaron esta frase para expresar su convicción por las causas justas, por las que muchas veces dieron la vida. A lo largo de la historia revolucionaria este dicho apareció en los labios y en la pluma de quienes no aceptaban rendirse a la opresión. Pero, ¿puede aportar algo en nuestra vida diaria? ¿O solo tiene sentido para los grandes personajes de la historia?