
La expectativa es un poder espiritual que abre cielos, sostiene promesas y provoca milagros. Cuando un corazón decide esperar en Dios, Él siempre responde: abre nuevas temporadas, cumple palabras antiguas y transforma destinos. Antes de que termine el 2025, Dios moverá tu vida de estrechez a amplitud, de dependencia a nuevas fuerzas y de anonimato a honra.