
Usted fue creado para ser como Cristo.
Desde el comienzo mismo, el plan de Dios ha sido el de hacerlo como su Hijo Jesús. Este es su destino y el tercer propósito de su vida. Dios anunció esta intención durante la Creación: "Entonces Dios dijo, 'Hagamos seres humanos a nuestra imagen y semejanza.'"
En toda la creación, sólo los seres humanos son hechos "a la imagen de Dios." Este es un gran privilegio y nos da dignidad. No sabemos todo lo que abarca esta frase, pero sí sabemos algunos de los aspectos que incluye: así como Dios, somos seres espirituales – nuestros espíritus son inmortales y van a perdurar más que nuestros cuerpos terrenales; somos intelectuales – podemos pensar, razonar y resolver problemas; como Dios, somos relacionales – podemos dar y recibir amor verdadero; y tenemos una conciencia moral – podemos discernir el bien y el mal, lo cual nos hace responsables ante Dios.