
Vivir con propósito es la única manera de realmente vivir. Todo lo demás es solamente existir.
La mayoría de la gente lucha con tres asuntos básicos en la vida. El primero es el la de identidad: "¿Quién soy yo?" El segundo es el de la importancia: "¿Soy importante ?" Y el tercero es el de impacto: "¿Cuál es mi lugar en la vida?" Las respuestas a todas estas preguntas se encuentran en los cinco propósitos de Dios para usted.
En el Aposento Alto, cuando Jesús estaba concluyendo su último día de ministerio con sus discípulos, El les lavó los pies para darles un ejemplo y les dijo, "Ahora que saben estas cosas, serán bendecidos si las hacen." 1 Una vez que sabe lo que Dios quiere que haga, la bendición viene en el acto de hacerlo. Al llegar al final de nuestra jornada de cuarenta días, ahora que conoce los propósitos de Dios para su vida, será bendecido ¡si los hace!