
Pensar en el futuro puede ser emocionante y al mismo tiempo da miedo. ¿Dónde te ves en 5 años? ¿y en 10? Ahora súmale que estás en una silla de ruedas y ni siquiera alcanzas a ver bien el sartén en la estufa. Tenemos muchos planes para nuestras vidas, pero obviamente tenemos demasiadas cosas qué considerar. Lo único de lo que estamos seguros, es que todo tiene solución.