
Eres un egoísta, porque soy tu padre, estas en mi techo, es tu sangre. Podríamos poner un sin fin de palabras y frases que hemos escuchado en nuestra atapa adolescente, incluso siendo adultos, pero... ¿Qué tan bien es escuchar estas palabras?, ¿Cuánto daño nos pueden hacer?, ¿Qué tan ciertas son?
En este capitulo hablamos del impacto que tiene estas frases y el porque algunas no debes de seguir viéndose de forma normal, además de algunos consejos e historias que pueden ayudarnos, a no pensar mejor, sino a pensar en todo sobre nuestras nuestras familias.