
En el trading, las emociones no son el enemigo…pero tampoco son un aliado confiable. Son fuego. Un fuego capaz de iluminar tu camino o de quemarlo todo en segundos.
Este episodio explora la verdad que muchos traders evitan: no pierdes por el mercado… pierdes por cómo reaccionas ante él.
Las emociones son inevitables. Lo que marca la diferencia es tu relación con ellas. Tú capacidad de sentir sin perderte. Tú habilidad de mantener tu identidad incluso cuando el mercado te provoca, te tienta o te hiere.