
¿Tienes uno de esos días donde todo sale mal? La gratitud no es un cliché: es un superpoder avalado por la ciencia y el yoga. Te enseñamos cómo usarlo.
No es agradecer solo lo bueno, sino encontrar belleza en lo cotidiano:
"Gracias por este café, aunque esté frío".
"Gracias por mis piernas, aunque no corran rápido".
Tu cerebro libera dopamina al practicarla… ¡y atrae más cosas buenas!
1️⃣ Desactiva el estrés: Enfócate en oportunidades, no en problemas.
2️⃣ Mejora tu salud: Reduce presión arterial y ansiedad.
3️⃣ Atrae abundancia: Tu mente detecta más alegrías simples.
Siéntate, cierra los ojos.
Imagina un jardín en tu pecho con flores que representen lo que amas.
Inhala gratitud, exhala quejas.
Repite: "Gracias por este ahora".
Cada noche, escribe:
Una cosa cotidiana que ames (ej: "El sonido de la lluvia").
Algo "malo" transformado (ej: "Agradezco el atasco: escuché mi podcast favorito").
Resultado: Verás cambios en tu mirada… ¡y en tu energía!
La gratitud no ignora el dolor… lo equilibra con luz. Hoy, antes de dormir: agradece tres cosas. El aire, una sonrisa, o el simple hecho de estar aquí.