
Dejá de reaccionar en automático y entrená tu mente para responder con claridad.
En esta práctica de mindfulness vas a aprender a frenar, respirar y elegir cómo actuar en lugar de dejarte arrastrar por el impulso o el enojo.
Ideal para momentos de estrés, ansiedad, discusiones, trabajo intenso o cuando sentís que “todo te dispara”.