
Hoy no solo recordamos el mar, recordamos lo que merecemos recuperar. Merecemos volver al mundo con dignidad, con acuerdos firmes y con un pasaporte que abre puertas. Merecemos un Estado que actúe, que negocie, que defienda. Porque esto no es solo sobre territorio,es sobre presencia. Presencia en el mundo. En los tratados. En los mercados. El mar es una herida. La desconexión otra. Y yo no vine a aceptar cicatrices. Vine a cerrarlas.
Esto es solo el comienzo