
El que está en la oficina y solo sonríe los viernes.
La vecina que cuenta cada día de vacaciones.
El familiar que te dice que oposites.
Todos, tienen algo en común, a tí, y tu no los puedes cambiar.
Sin embargo, en este capítulo verás que puedes hacer mucho sin darle muchas vueltas.
Y para emprender de forma sencilla, te espero en SalDelCarril