
Vamos por la vida colocando más metas y más cargas sobre nosotros sin control.
¿Son malas las metas? Por supuesto que no.
Necesitamos metas a corto, mediano y a largo plazo pero lo que más necesitamos es consistencia y permanencia.
Pero esta consistencia no la logramos justamente por tener demasiadas metas o metas demasiado altas o inclusive metas que no están muy claras.