
La Ley 35 de las 48 leyes del poder, conocida como "Domina el arte de la sincronización" o "Domine el arte de la oportunidad," enseña que la elección del momento adecuado para actuar es crucial. En el juego del poder, no vence necesariamente el más fuerte o el más inteligente, sino quien actúa en el instante perfecto. Una acción correcta en un momento incorrecto es considerada una acción equivocada.
El principio fundamental es nunca demostrar tener prisa, ya que el apuro delata una falta de control sobre el tiempo y el accionar propio. En cambio, se debe mostrar paciencia estratégica, dando la impresión de que con el tiempo todos sus deseos se cumplirán