
La Ley Número 26 de Las 48 Leyes del Poder exige que usted aparezca en todo momento como paradigma de la corrección y la eficiencia. En el juego del poder, su imagen pública es una de sus armas más importantes, y las personas confían en quien parece moralmente intachable y responsable. Sus manos jamás deben ensuciarse con errores, fallas o "obras repugnantes".
Para proteger esta reputación, la ley propone dos estrategias fundamentales:
1. Utilice el Chivo ExpiatorioEsta táctica implica ocultar los errores y hacer que otros carguen con la culpa en momentos de crisis. El objetivo es extirpar el error de inmediato, desviando la atención de usted