
En este episodio reflexiono sobre una verdad que puede doler, pero también sanar: la gente da lo que es, no lo que tú mereces.
Aprender a ver las acciones de los demás desde su historia —y no desde tu valor— te libera de culpas, te ayuda a poner límites con amor y te recuerda que mereces relaciones más conscientes.
Un episodio corto, profundo y necesario para quien está aprendiendo a elegir desde la dignidad y el amor propio.