
En este capítulo exploramos el fascinante recorrido histórico que llevó al primer uso intravítreo de bevacizumab, un momento que transformó para siempre la retina moderna. Desde las ideas pioneras de Judah Folkman sobre cómo los tumores reclutan vasos sanguíneos, hasta la búsqueda oftalmológica del misterioso “factor X” descrito por Wise en 1956, recorremos cómo ambos mundos convergieron en la identificación del VEGF en 1989. A partir de allí, analizamos cómo Genentech desarrolló bevacizumab y ranibizumab, y cómo la evidencia clínica inicial inspiró al Dr. Philip Rosenfeld a dar un paso audaz: aplicar Avastin directamente dentro del ojo. Esa primera inyección intravítrea en 2005 marcó el inicio de la revolución anti-VEGF que redefiniría el tratamiento de la neovascularización ocular en todo el mundo.