
Muchas veces inevitable, pocas veces enseñado para no interpretarse como algo negativo.
Forma parte de la vida cotidiana, de la convivencia y de las interacciones sociales.
Aprender a manejarlos te traerá nuevos y mejores modos de responder a los problemas e inconvenientes, a construir mejores relaciones y sobre todo más duraderas, ha conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás.