
Aprender a vivir la energía femenina, ying, o retro si quieres, aquella que nos invita a bajar el ritmo, contemplar e ir hacia adentro, es todo un reto para la sobre adaptación a un mundo enfocado en lo externo. Sin embargo, no hay evolución sin pausa pues sin ese reposo no hay ni integración ni se revela nada.
Atravesamos días de interioridad, de sentir y dejar que se sedimente lo movido en los meses anteriores. ¿Cómo llevas esto? ¿ Te agobias tratando de solucionarlo? ¿Te sabes dejar caer y acompañar?
Te leo si deseas compartir algo al respecto y si necesitas ayuda pídeme una sesión.