
En esta nueva Infusión Espiritual de Transforma tu pensar, vivir y amar, abordamos una de las batallas más antiguas del ser humano: la del cuerpo contra el alma.
Por lo general, las demandas del cuerpo ganan la partida y olvidamos nutrir nuestra esencia. Pero en estos días de Januca, la energía disponible nos recuerda una verdad fundamental: la luz interna tiene el poder de prevalecer sobre la materia.
Hablamos de cómo lograr que ambos caminen a la par. No se trata de negar el cuerpo, sino de elevarlo. Necesitamos un vehículo sano, fuerte y vital para movernos en este mundo y llegar a una senectud (vejez) digna, donde el cuerpo sea el soporte perfecto para que el alma siga brillando.
Acompáñame a encender esa luz interna y a descubrir cómo cuidar tu envase físico sin apagar tu espíritu.