
Pequeño gran poema de Fray Luis de León, inscrito en la tradición poética del "Beatus ille" que es una exaltación de la vida retirada al campo bello y sencillo ajeno a las envidias y a la maldad de la gran ciudad y de las mezquindades del poder. Dichoso el que se retira solo atento a Dios, pobre mesa y pobre cama, nada más falta.