
Ebenezer
VEA Comunidad Cristiana
28-diciembre-2025
Texto de estudio:
📖 1 Samuel 7:9–12 (NTV)
“Entonces Samuel tomó un cordero y lo ofreció al SEÑOR como ofrenda quemada entera. Rogó al SEÑOR que ayudara a Israel, y el SEÑOR le contestó.
Entonces, justo en el momento en que Samuel sacrificaba la ofrenda quemada, llegaron los filisteos para atacar a Israel.
Pero ese dĂa el SEĂ‘OR hablĂł con una poderosa voz de trueno desde el cielo y causĂł tal confusiĂłn entre los filisteos, que los israelitas los derrotaron.
Los hombres de Israel los persiguieron desde Mizpa hasta un lugar abajo de Bet-car, matándolos a lo largo del camino.
Luego Samuel tomó una piedra grande y la colocó entre las ciudades de Mizpa y Jesana. La llamó Ebenezer (que significa «la piedra de ayuda») porque dijo: «¡Hasta aquà el SEÑOR nos ha ayudado!».”
📖 Mateo 2:1–12 (NVI)
“Después de que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios procedentes del Oriente.
—¿DĂłnde está el que ha nacido rey de los judĂos? —preguntaron—. Vimos levantarse su estrella y hemos venido a adorarlo.
Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.
AsĂ que convocĂł de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y maestros de la ley, y les preguntĂł dĂłnde habĂa de nacer el Cristo.
—En Belén de Judea —le respondieron—, porque esto es lo que ha escrito el profeta:
“Pero tú, Belén, en la tierra de Judá,
de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá;
porque de ti saldrá un prĂncipe
que será el pastor de mi pueblo Israel”.
Luego Herodes llamĂł en secreto a los sabios y se enterĂł por ellos del tiempo exacto en que habĂa aparecido la estrella.
Los enviĂł a BelĂ©n y les dijo: —Vayan e infĂłrmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avĂsenme para que yo tambiĂ©n vaya y lo adore.
DespuĂ©s de oĂr al rey, siguieron su camino, y sucediĂł que la estrella que habĂan visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.
Al ver la estrella, se llenaron de alegrĂa.
Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con MarĂa, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra.
Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”
đź“– MalaquĂas 4:1–2 (NVI)
“»Miren, ya viene el dĂa, ardiente como un horno. Todos los soberbios y todos los malvados serán como paja, y aquel dĂa les prenderá fuego hasta dejarlos sin raĂz ni rama —dice el Señor Todopoderoso—.
Pero para ustedes que temen mi nombre, se levantará el sol de justicia trayendo en sus rayos salud. Y ustedes saldrán saltando como becerros recién alimentados.”
đź“– MalaquĂas 4:5–6 (NVI)
“»Estoy por enviarles al profeta ElĂas antes que llegue el dĂa del Señor, dĂa grande y terrible.
Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y los hijos con sus padres, y asà no vendré a herir la tierra con destrucción total».”
đź“– 2 CrĂłnicas 7:14 (RVR1960)
“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”