
En este episodio, Ariel Tarico conversa con Malena Guinzburg, una de las voces más queridas y auténticas del humor argentino. Con su inconfundible mezcla de ironía y ternura, Malena repasa su presente entre funciones de La chica de la culpa, su unipersonal Querido diario y el programa Colegas en Vorterix, mientras reflexiona sobre el cansancio, la alegría y la gratitud de poder vivir de lo que ama.
A lo largo de la charla, comparte cómo fue su paso por la radio junto a su padre, Jorge Guinzburg, su camino hacia el stand-up, los miedos a la hora de escribir material nuevo y las anécdotas que la convirtieron en una referente del humor cotidiano. También habla del rol de las mujeres en la comedia, la presión de las redes sociales y la importancia de reírse de una misma para quitarle dramatismo a la vida.
Entre risas, recuerdos y reflexiones, Malena revela lo que hay detrás del escenario: la vulnerabilidad, el esfuerzo y el agradecimiento genuino por cada persona que elige compartir una noche de humor.
Una conversación divertida, lúcida y profundamente humana sobre el poder de transformar lo personal en risa.