
El texto de H. P. Blavatsky, explora una compleja interconexión entre diversas tradiciones religiosas y filosóficas, con un enfoque crítico en el cristianismo dogmático. La autora contrasta los principios jesuíticos, descritos como moralmente corruptos y políticamente influyentes, con la sabiduría ancestral de egipcios, hindúes y cabalistas, quienes poseían un entendimiento más profundo de la divinidad y la inmortalidad del alma. Se analiza la simbología y numerología compartida entre estas culturas, como el número siete, y se argumenta que muchos mitos y relatos bíblicos son alegorías tergiversadas de filosofías paganas más antiguas. Blavatsky critica la interpretación literal de las escrituras cristianas y el concepto dogmático del diablo, abogando por una comprensión esotérica que revele la unidad fundamental de todas las religiones y la divinidad inherente al espíritu humano. Finalmente, el texto examina fenómenos psíquicos y mágicos, y la naturaleza del espiritismo moderno en comparación con el ocultismo ancestral.