
“Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre”.Salmo 16:11 LBLA.
Nadie nace con gozo ni lo cultiva de manera automática. ¿Por qué no? Porque el gozo auténtico forma parte del fruto del espíritu santo de Dios.
Estar gozoso no es lo mismo que estar alegre. Pongamos un ejemplo. Una persona que toma demasiado alcohol tal vez se ría mucho. Pero, cuando se le pasa la borrachera, deja de reírse y recuerda que todavía tiene muchos problemas. Su alegría era temporal. No era gozo de verdad.
Sentir gozo significa sentirnos felices sin importar que las circunstancias sean buenas o malas.
Pr. Heber Salas