Esta Carta Apostólica del Papa León XIV conmemora el sexagésimo aniversario de los decretos del Vaticano II sobre la formación y el ministerio de los sacerdotes. El documento subraya la necesidad de una fidelidad dinámicaque impulse a los presbíteros a renovar su vocación mediante una formación continua y profunda. Se enfatiza la importancia de la fraternidad sacramentaly la colaboración estrecha con los laicos dentro de una estructura eclesial decididamente sinodal y misionera. El Pontífice advierte contra los peligros del individualismo y el activismo, proponiendo en su lugar un modelo de servicio humilde centrado en la caridad pastoral. Finalmente, el texto exhorta a los ministros a ser puentes de encuentro con Cristo, integrando su madurez humana con una entrega generosa a los más necesitados.
En este episodio especial, nos detenemos a contemplar el misterio de la vida eterna a través de dos celebraciones inseparables: Todos los Santos y los Fieles Difuntos.
Dos días que nos hablan del cielo, del amor que no muere y de la esperanza cristiana que sostiene nuestro caminar.
Acompáñame en una reflexión serena y luminosa, donde descubriremos que la santidad no es un ideal lejano, sino una llamada cotidiana; y que la muerte, vivida en Cristo, no es el final, sino el paso hacia la plenitud del amor.
Un capítulo para escuchar despacio, dejarse tocar por la fe y recordar que la vida vence, el amor permanece y el cielo nos espera.
Resumen de la Carta Apostólica del Papa León XIV con motivo del 60 aniversario de la declaración conciliar Gravissimum Educationis
Un pequeño resumen de la Exhortación Apostólica del Papa León XVI