Todos actuamos conforme al Padre que llevamos dentro.
Lo más lógico que uno podría hacer cuando uno obtiene resultados negativos o no deseados es cambiar la estrategia y dejar de obrar de la manera en que lo hemos estado haciendo antes ¿cierto? Sin embargo no siempre cambiamos nuestras obras en nuestra vida, por una sencilla razón: “Los resultados negativos o dañinos no son suficientes cuando lo que estamos haciendo nos gusta demasiado.”
Tras una experiencia con una de mis hijas, pude realizar que hay muchas cosas que nuestros hijos sienten y hacen que realmente nos reflejan a nosotros.
Hoy día se usa el concepto amor para muchas cosas. Hemos utilizado la palabra 'amor' como sinónimo de empatizar, gustar, aprobar, querer y aceptarme como yo soy, haciendo lo que quiero hacer.
¿Será posible amar sin advertir el peligro? ¿Será coherente nuestro amor, dejando que otros se vayan al abismo eterno?
Nuestras ediciones a los mensajes del verdadero amor, ¿será por amor a los demás o a nosotros mismos? ¿Será porque queremos que se salven o porque no queremos que nos rechacen?
Moisés se sentía inadecuado y torpe, pero la llama en la zarza que ardía de poder y de amor por él, no se apagaba.
¿A qué hemos sido condicionados? ¿Qué es lo que deseamos en un tiempo donde se le llama a lo bueno malo y a lo malo bueno?
Como parte de la serie de "Valientes" en este episodio veremos como los enemigos no siempre se ven como pensamos.
En esta serie, estudiaremos aquellas áreas donde Dios nos llama a ser valientes y esforzados.
En este episodio veremos ¿qué sucede cuando mis decisiones van más allá de mí?
En esta serie, estudiaremos aquellas áreas donde Dios nos llama a ser valientes y esforzados.
En este episodio veremos que considerando la tendencia cultural, podríamos pensar naturalmente que al escuchar “Esfuérzate y sé Valiente” evoca imágenes de éxito, de grandeza, de alguien que se enfrenta a lo que sea. Sin embargo, aquello a lo que Dios se refiere, es muy distinto a lo que podemos imaginar.
¿Será cierto que no es importante referirnos al nacimiento de Jesús para comprobar su Identidad y Autenticidad?
¿Y qué hago con ese día?
"En esto me regocijo. ¡Sí! Me regocijaré."
No siempre el que alguien se sienta ofendido quiere decir que se le haya ofendido.
De seguro, si supieras, que alguien que admiras va a llegar a tu casa, correrías a arreglarlo todo y le pedirías a los demás que hagan lo necesario para lograr preparar la casa.
¡Ciertamente todo esto es importante! Mas, cuando llega Jesús, ¿seré yo ese lugar donde Él puede ser atendido, amado y escuchado? ¿Deseo yo que Jesús esté aquí y que sea mi deleite estar con Él?
Hoy día: ¿Qué es confiable?¿Quién es confiable?¿Qué podemos creer de aquello que vemos en los medios de comunicación y las redes?
Al ver todo esto, ¿a quién acudimos?
Cuando las habilidades, los logros y la aprobación pública no son suficientes ¿qué hacemos? ¿qué dice Jesús acerca de esto?
Muchas veces la revelación de ese buen año y de la gloria del Hijo de Dios en nuestras vidas no siempre vendrá en el mejor momento.
La oposición no comienza callándonos a nosotros, comienza callando la voz en nosotros.
Jesús te dice, "no quiero que te acerques a mi como un mendigo, quiero que sepas que yo te amo diferente a los demás". Él desea amarnos, Él no desea que sigamos viendo las cosas según el lente de otros, quiere que tengamos una apreciación de nosotros y de los demás conforme a la Verdad ... pero tú, ¿qué quieres?
Jesús no solo se entrego por mi en la cruz para que yo creyendo sea salva sino que oró para que yo también mantenga la fe y para que el Padre me cuide. En estos tiempos abrumantes y de tantas cosas que nos toman por sorpresa, es asombroso poder internalizar que Jesús oró y Su Espíritu intercede también por ti.
Cuántas veces nos sucede que estamos esperando nuestro milagro por años y vemos que otros lo reciben primero habiendo llegado después.
En ocasiones podemos estar rodeados de otros como nosotros, con las mismas situaciones y aún así estar realmente solos.
Por naturaleza hacemos relaciones con personas con quienes compartimos afinidades y también con quienes compartimos carencias y necesidades.
Es comprensible querer estar con personas que están viviendo lo mismo que nosotros para no sentirnos juzgados y confrontados. Pero, una cosa es sentirte comprendido por alguien y otra es crecer y ser realmente ayudado por alguien.