
Devocional | Viernes de Oración
Jesús nos enseñó a cerrar la puerta y orar al Padre en secreto; hoy elegimos detener la prisa, aquietar el alma y anclarla en Dios: nuestra roca y seguridad por encima de contratos o circunstancias. Venimos sin ruido ni multitarea, recibimos su pan y su agua, y encomendamos camino y familia; la gratitud ordena la mente, la fe reposa y su presencia nos levanta para vivir el día en el Espíritu.