
Navidad empieza con un verbo: Dios dio. Dio a su Hijo (Jn 3:16) y, con Él, “todas las cosas” que realmente necesitamos (Ro 8:32). Jesús es el regalo mayor y, dentro de Él, vienen nuevos comienzos: perdón, vida eterna, dirección, paz. No se compra ni se merece; se recibe. Hoy, abre el regalo: dile al Padre que quieres a Cristo en tu corazón y deja que su amor sea la raíz y el cimiento de tu vida.