
Para evitar la mala influencia del virus del poder y de las ideologías defiendo la conveniencia de un partido político centrado en desarrollar su inteligencia heurística, su capacidad de identificar y resolver los problemas de la polis, que reconozca en su programa la necesidad de aprender. No ejercería el poder y por lo tanto estaría libre de sus trampasy tentaciones, pero vigilaría su ejercicio, Tengo incluso el nombre para ese partido: partido de la resolución.
Las ideologías se caracterizan por el convencimiento de estar en la verdad y poseer la solución a todos los problemas. Es, por supuesto, una presunción falsa, que impide reconocer lacomplejidad de la realidad y anima a fingir certezas que no se tienen. Los partidos, como el resto de las instituciones y como todos los ciudadanos, están sometidos a la Ley universal del aprendizaje, que dice:
“Toda persona, institución, empresa o sociedad, para sobrevivir, necesita aprender al menos a la misma velocidad con la que cambia su entorno. Y si quiere progresar, habrá de hacerlo a más velocidad”
Un partido realmente proactivo, es decir, comprometido a gestionar el futuro, necesita una actitud de aprendizaje permanente, un estado de alerta intelectual, flexible yriguroso. Fomentar la “inteligencia ciudadana”, su capacidad para inventar soluciones, evaluar las propuestas de políticos ytécnicos, presentar resistencia ante todo tipo de adoctrinamiento, es aumentar los recursos cognitivos de una democracia. Ninguna ideología, como ninguna religión, estimula el pensamiento crítico…salvo hacia los demás. Y el pensamiento crítico es esencial para fortalecer el “sistema inmunológico social”, ahora deprimido. He repetido muchas veces que las sociedades pueden padecer un “síndrome deinmunodeficiencia social”, una patología que se caracteriza por no producir defensas contra los antígenos que la atacan. Aprender, comprender, evaluar, criticar es la única vacuna disponible.
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