
Dejar atrás lo que estorba no es un acto de olvido, es un acto de libertad. Muchas veces cargamos con pensamientos, culpas, miedos o hábitos que nos atan y nos impiden avanzar. Son como piedras en el camino que hacen más pesado nuestro andar. Pero Dios nos invita a soltar, a desprendernos de aquello que no nos permite crecer, para caminar más ligeros hacia lo que Él tiene preparado.
Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.