
Hay lugares que no te hablan.
Te hacen bajar la voz.
En este episodio de Desde mi Rincón nos detenemos en Japón, no como destino, sino como experiencia emocional. Un lugar donde la bondad no interrumpe, no se anuncia y no invade. Donde cuidar, muchas veces, significa dejar espacio.
Japón aparece aquí como una pausa entre historias.
Como un recordatorio de que no todos los favores son gestos grandes, ni todas las ayudas hacen ruido. Algunos existen en el silencio, en el respeto al ritmo del otro, en no ocupar más lugar del necesario.
Este episodio no explica.
Acompaña.
Porque a veces, el mayor acto de consideración
es permitirle al otro estar en paz.