7 de enero de 2026
Nuestro propósito de la semana, siguiendo el ejemplo de los Reyes magos es: descubrir la presencia del Señor en mi vida, y adorarlo!
“Señor, yo remo y Tú guías mi barca”.
Mons. Héctor M. Pérez V.
6 de enero de 2026
Hoy Jesús nos dice: “denles ustedes de comer”. Presentémosle nuestros “cinco panes y dos peces”: nuestro esfuerzo, nuestros dones, nuestra gratitud, y dejemos que sea Él quien alimente a su pueblo.
Oración: “Señor, este día, ayúdame a trabajar con la confianza que Tú harás fructificar mis esfuerzos".
¡Alabado sea Jesucristo!
Mons. Héctor M. Pérez V.
5 de enero de 2026
¿Por qué lo siguieron tantos que no fueron sanados? Porque sanó su corazón. Porque de mil y un maneras experimentaron su Amor y por ello creyeron en Él.
Recuerden el propósito de esta semana: estar atentos a su presencia, siempre nueva, siempre creativa, para que al reconocerlo en nuestro prójimo, podamos adorarlo.
Porque es eterna su Misericordia,
Mons. Héctor M. Pérez V.
4 de enero de 2026
Celebrar la Epifanía es celebrar el amor de Dios que se ha hecho presente, “EN PERSONA”, entre nosotros. ¡Vayamos a dar un testimonio gozoso de esta gran alegría! Dios camina con nosotros y queremos adorarlo, compartiéndolo con los demás y reconociéndolo en ellos cuando nos lo comparten.
Mantengamos nuestros ojos abiertos y nuestro corazón dispuesto para descubrir su presencia, seguir su luz y adorarlo ahí donde Dios quiere ser adorado, en el más necesitado.
Por tu Pueblo,
para tu Gloria,
siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.
3 de enero de 2026
El testimonio de una persona vale más que cualquier libro de doctrina; por eso, Dios necesita de nuestro testimonio, para que otros también puedan experimentar el testimonio que Jesús nos regaló gratuitamente: el inmenso y misericordioso amor de Dios Padre por sus hijos.
Creo Señor, pero aumenta mi fe.
Mons. Héctor M. Pérez V.
2 de enero de 2026
¿Qué cualidades podemos compartir con los demás? ¿Qué anhelos o sueños quisiéramos comenzar o reanudar? ¿Con quién quisiéramos vivir más de cerca este año? Todo esto forma parte de nuestra identidad y de la riqueza que podemos compartir con los demás.
Al inicio de este nuevo año, no dejemos de hacer nuestro examen de conciencia frente a Dios para agradecer los dones recibidos, y decidir cómo los queremos compartir con los demás.
Caminemos en la misericordia del Señor,
Mons. Héctor M. Pérez V.
1 de enero de 2026
Dejemos que nuestra fe transforme nuestra mirada, reconociendo su presencia en nuestras vidas, por sencillas o difíciles que sean, y comencemos el año alabando a Dios, como aquellos pastores lo hicieron después de haber reconocido a su salvador.
María, Madre de Dios y Madre nuestra, ayúdanos a creer para reconocer a tu hijo en nuestras vidas.
El Señor los proteja y los bendiga con su paz,
Mons. Héctor M. Pérez V.
31 de diciembre de 2025
Un año más pasó, en él encontramos bendiciones y dificultades; acumulamos experiencias, tomamos decisiones, alcanzamos algunas metas y fracasamos en otras. Sin embargo, la pregunta más importante es ¿con quién caminaste este año? Pues al final de nuestros años, lo único que nos llevaremos será el Amor que nos atrevimos a cultivar.
La Buena Noticia es que Dios decidió caminar con nosotros, colmarnos de su misericordia y fidelidad, acompañarnos con su Espíritu en las buenas y en las malas, ¿fuimos capaces de reconocer sus pasos?
Que Dios guarde sus pasos e ilumine su camino,
¡Muy feliz inicio de año!
Mons. Héctor M. Pérez V.
30 de diciembre de 2025
Pidámosle a Jesús que nos muestre el camino de la Vida para que nosotros también podamos ir creciendo en sabiduría y gracia; y el camino de la Reconciliación para poder dejar atrás nuestras culpas y las de los demás. Sería un buen momento de hacer un examen de conciencia y acercarnos a reconciliarnos con Dios y con nuestros hermanos.
Dios los guíe y los colme de su paz,
Mons. Héctor M. Pérez V.
29 de diciembre de 2025
Oremos a María hoy, a quien le anunciaron su sufrimiento desde el nacimiento de su hijo, para que acompañe a tantas madres que han visto desaparecer o morir injustamente a sus hijos; quienes enfrentan con impotencia el reto de educar y encaminar por los caminos de paz a sus hijos hoy. Sea ella su compañera y consuelo.
Porque eterna es su misericordia,
Mons. Héctor M. Pérez V.
Una Sagrada Familia por lo tanto, no es una familia que tenga resueltas todas sus situaciones, sino que las sabe resolver JUNTO CON DIOS, tomados de su mano. Una familia sagrada, es una familia que vive su vocación como un llamado a construir la historia de Dios en su propia historia, no por la perfección de sus miembros, ni por su falta de problemas, sino por su FE Y SU CONFIANZA en Dios, por su ESPERANZA en Dios más que en sus fuerzas, que los lleva a buscar siempre la historia de Dios en su propia historia.
Este inicio de año, podremos darnos un momento como familia no solo para dar gracias por los beneficios recibidos, por las situaciones enfrentadas, sino sobre todo para abrir nuestros corazones a Dios (como familia) y pedirle que este próximo año se haga su VOLUNTAD en nuestra familia.
Que el Señor los proteja y los bendiga, muestre su rostro sobre ustedes y los colme con su Paz.
Por tu pueblo,
para tu Gloria,
siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.
27 de diciembre de 2025
San Juan nos ayude a tener la fe para “ver” a Cristo en medio de nuestra vida diaria; “creer” en su capacidad de guiarnos a la felicidad, y “anunciar” a los demás nuestro gozo de sabernos inmensamente amados por Él.
Ver, creer y anunciar, tres experiencias que nos guiarán a la alegría completa del cristiano, la alegría de experimentar a Cristo vivo en nuestro prójimo.
Bendito sea tan grande e inmenso Amor,
Mons. Héctor M. Pérez V.
26 de diciembre de 2025
La violencia solo se vence con el perdón, la justicia y el amor, la violencia comienza a ser vencida, cuando nuestros corazones optan por un camino distinto al que nos llevó a ella. Tanto en una familia como en una nación, la violencia solo se vence cuando nos atrevemos a mirarnos como Dios nos mira.
Por eso, para creer que esto es posible, sirve mucho creer en Dios. Él fue el primero que creyó en nosotros, que creyó en el perdón y que prefirió morir por amor antes que vencer con la violencia, pues sabía bien, que la violencia, no cosecha la paz.
Porque su misericordia es eterna.
Mons. Héctor M. Pérez V.
25 de diciembre de 2025
Este niño de Belén nos colma de esperanza y de gozo en lo más profundo de nuestro corazón. Es Dios, nuestro Creador, es la luz, la Palabra y el sentido de toda la creación. ¡Cómo no dejar colmar nuestro corazón con su Amor y clamar con nuestras vidas: Jesús es el Señor, el Dios con nosotros!
Que la felicidad de esta Navidad traiga paz y esperanza a nuestras vidas. Aquella paz y esperanza que solo Dios nos ha podido traer a través de este pequeño niño de Belén.
¡Feliz Navidad!
¡Bendita sea su Misericordia!
Mons. Héctor M. Pérez V.
24 de diciembre de 2025
Hoy es la noche de Navidad, generalmente pasamos esta noche en familia, en compañía de los que queremos más y vemos poco. Este gozo que experimentamos tiene un sentido muy importante, hoy nuestro gozo no se funda solo en el reencuentro familiar, ni en los regalos navideños. Hoy nuestro gozo se funda en Dios y solo en Dios. Él es quien ha venido a visitarnos, Él es quien quiso hacerse uno entre nosotros. Nadie ha merecido tal visita, nadie ha hecho algo tan grande como para merecer que Dios mismo se haga uno con él. Sin embargo, Dios nos amó, y nos amó hasta el extremo al encarnarse entre nosotros.
Esta Navidad celebremos con fe la esperanza que Dios puso en nosotros y tomemos fuerzas para seguir luchando por hacer presente el amor de este Dios que creyó que su creación podría alcanzar su plenitud.
No nos dejemos cegar por el bullicio de las fiestas, meditemos, oremos y hagamos de esta Navidad una verdadera celebración de la presencia de Dios entre nosotros. Que nuestros corazones canten llenos de júbilo junto con los ángeles: “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad”
¡Feliz Navidad!
Mons. Héctor M. Pérez Villarreal
23 de diciembre de 2025
Jesús nos vino a traer la esperanza de que todo recién nacido, es una aventura única en este universo; cada uno de nosotros encarnamos la misericordia de Dios por la humanidad.
Juan el bautista, cumplió su misión, ahora toca a cada uno de nosotros cumplir la nuestra para que su misericordia se siga haciendo realidad.
Porque es eterna su misericordia,
Mons. Héctor M. Pérez V.
22 de diciembre de 2025
Hagamos un alto hoy en nuestro día y agradezcamos a María su testimonio que nos recuerda Quién es nuestra verdadera alegría: “Jesús, su Hijo, nuestro Señor”.
Vayamos y compartamos hoy con quienes nos rodean el verdadero motivo de nuestra alegría esta Navidad.
¡Ven, Señor Jesús!
Mons. Héctor M. Pérez V.
21 de diciembre de 2025
Poner el nacimiento no basta para hacer presente a Jesús; hacerlo está bien, pero no basta quedarnos ahí; falta recordar que en nuestras vidas también Dios se quiere hacer presente. El anuncio es un anuncio gozoso: ¡“Cristo ha venido a nuestras vidas”! ¿Cómo daremos testimonio de este gozo esta Navidad? Aquí encontramos el sentido de los regalos, de las comidas, de la misa de Navidad. Se trata de compartir el gozo de la Presencia de Dios entre nosotros.
Volteemos a ver nuestro nacimiento: ¿qué gozo queremos compartir esta Navidad? ¿Qué alegría pudiéramos cantar en la noche de Navidad? ¿A quién le queremos anunciar este gozo que el Salvador nos ha traído este año?
Por tu Pueblo,
para tu Gloria,
siempre tuyo Señor.
Mons. Héctor M. Pérez V.
20 de diciembre de 2025
Atrevámonos a soñar con Dios dejando que su Palabra se haga realidad en nuestras vidas… atrevámonos a decirle junto con María: “hágase en mí según tu Palabra” y veamos cómo nuestro mundo comienza a cambiar.
¡Ven Señor Jesús!
Mons. Héctor M. Pérez V.
19 de diciembre de 2025
Muy pocas veces Dios manipula la realidad para hacer que algo suceda, pero muchas veces inspira a la gente para actuar a favor de la vida, el amor y la paz. ¿Cuántas veces en este año has experimentado las sorpresas que Dios ha suscitado a tu alrededor? ¿Cuántas veces te has dejado inspirar para ser instrumento de su amor siempre nuevo?
Dios, necesita de nuestra fe, de nuestra disposición para hacer realizar las maravillas que desea para nosotros. ¿Estaremos hoy dispuestos a creer?
Porque eterna es su misericordia,
Mons. Héctor M. Pérez V.