
Los evangelios no nos transmiten los datos de la estatura de nadie y, al mismo tiempo, nos transmiten la de todos. Tu estatura no es un número (1.72 o el que sea) sino una frase que es una realidad: “hijo de Dios”. Esto es lo que descubre Zaqueo. Dicen que era bajo de estatura pero Jesús le hizo saber cuánto media/valía a sus ojos.
Meditación predicada para Hablar con Jesús en 2024.