La obra de Dios al levantar testigos de la Luz
La obra creadora, vivificadora y victoriosa de Jesucristo
La eternidad y deidad de Jesucristo. Juan 1:1–2
CRECER: Es el proceso continuo, intencional y progresivo por el cual Dios transforma al creyente a la imagen de Cristo
CREER: Confiar, depender y entregarse plenamente bajo el Señorío de Cristo.
Bendece a otros con la misma generosidad con la que Dios nos ha bendecido.
Una Reflexión sobre el fundamento de nuestra vida Cristiana.La fe verdadera se apoya en las promesas de Dios, camina en obediencia, se fortalece en las pruebas y persevera con esperanza.
Mensaje de la Serie: HECHOS, NO PALABRAS.
Predicado por el Co-Pastor de la IBSLP, Roberto Salvador.
El Señor Jesucristo conduce a sus discípulos lejos de los escenarios, hacia una habitación a puerta cerrada. Nos invita a entrar en el lugar secreto del Padre.
Amar a Dios con todo el corazón, el alma y las fuerzas es el centro de la adoración verdadera, y ese amor debe reflejarse de manera práctica cada día.
La adoración pública es el llamado gozoso del pueblo de Dios a exaltar a su Rey con alegría, reverencia y obediencia.
La verdadera adoración es una vida rendida al Padre en espíritu y en verdad, conforme al plan revelado en su Palabra. ¿Cuál es el fin principal del hombre? Glorificar a Dios, y disfrutar de Él para siempre.
Mensaje predicado conmemaorado las fiestas patrias, el 21 de septiembre 2025 en el auditorio de la Iglesia Bautista de SLP
Serie de Mensajes del Pastor Roberto Salvador en el auditorio de la Iglesia Bautista de SLP la mañana del domingo 14 de septiembre 2025
Dios escribe la historia y nos permite ser usados aun con nuestros defectos. Nuestras historias son suyas, y su gracia es para todos.
¿Cómo puede un creyente vivir de manera diferente, en oración y buen testimonio ante el mundo?
Cuando Cristo reina en el corazón del creyente, transforma cada relación por medio del amor, convirtiendo el matrimonio, la familia y el trabajo en plataformas para glorificarle.
Cuando Cristo reina en el corazón del creyente, transforma cada relación por medio del amor, convirtiendo el matrimonio, la familia y el trabajo en plataformas para glorificarle.
Si hemos resucitado con Cristo, debemos despojarnos del viejo hombre, revestirnos del nuevo y vivir de tal manera que Cristo sea glorificado en todo lo que hacemos.
Llamar a la iglesia a vivir con la vista y la mente puestos en Cristo, enfocados en lo eterno y no en lo terrenal, por causa de nuestra unión con Él y la esperanza en su regreso