Sirve a Cristo donde estés.
En Efesios 6:5-9, el apóstol Pablo instruye a siervos y amos sobre cómo vivir bajo el señorío de Cristo en una relación laboral marcada por desigualdad. Es un pasaje que incomoda porque habla de esclavitud, pero también sorprende porque coloca a Cristo como el Juez imparcial de ambos, y redefine la motivación, la dignidad y la responsabilidad de cada uno.
El punto no es romantizar condiciones injustas ni pretender que “esclavos = empleados” y “amos = jefes” de forma directa. El punto es más profundo: Cristo es Señor de todas las cosas, y por lo tanto el trabajo, sea cual sea, se vuelve un lugar real para servirle.
Una crianza llena del Espíritu se ve con hijos gozosamente obedientes y con padres comprometidos en la crianza.
En Efesios 6:1-4, el apóstol Pablo muestra cómo se ve la vida en Cristo dentro de la familia. En un mundo lleno de modelos de crianza: filosofías, métodos, consejos, y sobre todo una avalancha de contenido en redes sociales. Dios ha provisto la Palabra de Dios para formar y corregir los corazones. Una guía suficiente y sabia para formar hogares que le glorifiquen.
Este pasaje no solo ayuda a quienes están criando hijos en casa. También forma a toda la iglesia para amar y servir: solteros, jóvenes, matrimonios sin hijos, abuelos, viudos y quienes ya no tienen hijos en el hogar pueden recordar estas verdades y sostener a las familias en su caminar.
Toda la iglesia puede sostener a las familias de forma muy práctica, celebrando a los niños, mostrando paciencia cuando hay desorden, y animando y acompañando a los papás en el proceso.
"Dios va a completar su obra de salvación en el mundo a través de una iglesia que predica fielmente la palabra."
Hechos 8:1-40 muestra un giro decisivo: la iglesia deja de estar limitada a Jerusalén y el evangelio comienza a expandirse hacia Judea, Samaria y, finalmente, “hasta lo último de la tierra”. En este capítulo se ve una tensión constante: persecución y gozo, lágrimas y regocijo, oposición y avance.
Una forma de imaginarlo es con una escena de Volver al futuro 2: alguien obtiene información confiable del futuro y, con esa ventaja, vive el presente de otra manera. Hechos 8 entrega una “información del futuro” mejor: Dios cumplirá su plan de salvación a través de una iglesia que permanece fiel a su Palabra.
"Dios usa la iglesia local para madurarte. Así que tú debes comprometerte con ella para amarla y servirla."
En más de una conversación, una persona puede parecer muy prometedora: habla mucho de Dios y de la Escritura. Pero cuando el tema llegó a la iglesia y a los pastores, aparecieron los "peros": "yo tengo mi relación personal con Dios en mi casa... yo no necesito a la iglesia... la iglesia está llena de hipócritas". Esa manera de pensar es común, y suele sonar espiritual, pero termina desconectando a la persona del medio que Cristo estableció para cuidar, edificar y madurar a su pueblo.
La vida cristiana no fue diseñada para vivirse en aislamiento. La Escritura enseña que Dios tiene un plan para reunir a su pueblo en Cristo y, por medio de ese pueblo, mostrar su sabiduría al mundo. Ese plan se expresa de forma concreta en una comunidad real, con gente real, con pecados reales y con una gracia real.
Este mensaje expone Efesios 4:11-16 y responde una pregunta práctica: ¿cómo forma Dios una iglesia unida y santa? La respuesta es que Dios usa la iglesia local como el medio ordinario para madurar a cada creyente.
"Anímate y esfuérzate en el Señor."
El desánimo cambia la perspectiva. Roba el interés por esforzarse y por trabajar, y susurra que el esfuerzo es inútil. En momentos así, la esperanza se vuelve frágil: se pierde el ánimo para luchar contra pecados persistentes, para cultivar hábitos espirituales y para servir a otras personas, especialmente cuando parece que nadie lo valora.
Esa lucha no es nueva. Ageo 2:1-9 habla a un pueblo que regresó del exilio para reconstruir lo que había quedado devastado. El símbolo más sagrado para ellos, el templo, estaba en ruinas. Algunos recordaban su antigua gloria. Otros solo veían escombros. Con recursos escasos y un corazón dividido, necesitaban una palabra de aliento. Y el Señor se las dio.
"En Cristo hallamos provisión y contentamiento, por eso compartimos con generosidad para suplir las necesidades de otros."
En Filipenses 4:10-20, el apóstol Pablo es un ejemplo perfecto del contentamiento. De igual manera, la iglesia de Filipos es un gran ejemplo de generosidad. El contentamiento viene de nuestra suficiencia en Cristo, y por eso podemos dar con generosidad a otros.
"Porque la palabra de Dios es poderosa para transformar el corazón, tú debes desearla diariamente."
1 Pedro 2:1-3 confronta directamente esta realidad: "Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño e hipocresías y envidias y toda difamación, deseen como niños recién nacidos la leche pura de la palabra para que por ella crezcan para salvación, si es que han probado la bondad del Señor."
El apóstol Pedro reconoce que, aunque les escribe a los elegidos de Dios, ellos necesitan seguir creciendo espiritualmente. Necesitan madurar en su fe para enfrentar las aflicciones, vivir en santidad y amar a sus hermanos. Y esto solo será posible si continúan anhelando la leche pura de la palabra.
"La gracia y la verdad de Dios nos sostienen en las dificultades, por lo tanto, mantén tu corazón firme en Él."
El Salmo 57 nos enseña esta verdad crucial. Este salmo fue escrito en la cueva de Adulam mientras Saúl estaba persiguiendo a David con todo su ejército. En la cueva solo había 400 hombres desarmados—el único que tenía espada era David. Literalmente era el rey persiguiendo a un hombre con 400 hombres desarmados.
Los versículos 4 al 6 describen enemigos que parecen monstruos: "Mi alma está entre leones. Tengo que acostarme entre los que vomitan fuego, entre los hijos de los hombres cuyos dientes son lanzas y saetas". Sin embargo, a David no le asustan los enemigos. Lo que le asusta es que Dios no lo cuide. Pero confía en que Dios va a destruir a sus enemigos.
"Confiemos en el buen pastor"
¿Estás confiando en el Buen Pastor? ¿Tu vida es un reflejo de que descansas en la provisión, en la misericordia, en la bondad del Señor?
El salmo 23 nos debe mover a confiar en el Buen Pastor, sin importar por lo cual estemos pasando, sin importar las aflicciones o circunstancias de nuestro alrededor. ¿Por qué? Porque Él es el Buen Pastor. Y Él no deja de pastorear aun cuando todo parece difícil. Y Él no deja de cuidar aun cuando todo se torna gris.
Por ello recuerda: Confiemos en el Buen Pastor.
"Los llenos del Espíritu son guiados por él, en sus relaciones personales, pero también en sus relaciones matrimoniales."
En Efesios 5:18-33, Pablo instruye a los creyentes sobre la obra del Espíritu en las relaciones personales y matrimoniales. Muchos matrimonios se están desintegrando. La razón principal es el pecado, pero la verdadera razón por la que las relaciones horizontales fracasan es porque la relación vertical con Dios es inexistente.
"Dios te hizo su hijo, imítalo a él."
Como creyentes, podemos llamar a Dios "Padre", y en Efesios 5:1-17, Pablo nos indica que debemos ser imitadores de nuestro Padre celestial. No podemos imitarlo en todo —no podemos crear el mundo de la nada ni ser omniscientes— pero sí podemos reflejar su carácter. ¿Por qué? Porque Él creó en nosotros un nuevo hombre a la semejanza de Dios (Efesios 4:24).
"Dios te hizo una nueva criatura. Vive de acuerdo a esa identidad."
Es fácil que muchos digan que son creyentes y que portan un uniforme de cristianos. Dicen que han sido transformados y convertidos a Cristo. Sin embargo, sus acciones, comportamientos, deseos y motivaciones no van de acuerdo a lo que dicen creer o profesar. Estos falsos convertidos piensan erróneamente que por haber seguido un protocolo, haber nacido en alguna familia cristiana o haber confesado alguna frase, son parte del pueblo de Dios y portadores de un nuevo hombre.
En Efesios 4:17-32, Pablo utiliza la ilustración de cómo el creyente tiene un uniforme: el hombre nuevo. Y cómo debe despojarse del antiguo uniforme: el hombre viejo. Pablo les recuerda a los efesios que son una nueva creación y es incongruente andar y comportarse como los no creyentes.
"Dios te ha hecho parte de su cuerpo. Persevera en la unidad."
Así como cuidamos la salud de nuestro cuerpo físico y buscamos a doctores cuando enfermamos, hay un cuerpo que también debe perseverar en la sanidad y que debe interesarnos a cada uno: un cuerpo eterno que permanece para siempre. Pablo deja en Efesios 4:1-16 un plan integral que le hará bien a este cuerpo eterno, un plan integral para la iglesia de Dios.
"Dios es poderoso para responder a nuestras oraciones. Pidamos en humildad el fortalecimiento de nuestro hombre interior."
Descubre cómo Pablo nos enseña a orar en Efesios 3:14-21. Aprende a pedir con humildad el fortalecimiento interior, comprender el amor infinito de Cristo y confiar en el poder de Dios que obra en nosotros. Una guía práctica de oración bíblica.
"Los que son la iglesia dan a conocer el evangelio a todos."
En Efesios 3:1-13 vemos a Pablo en una situación peculiar: encarcelado pero lleno de ánimo. Está compartiendo su llamado y su pasión, y animando a que la iglesia no desmaye por su condición. Pablo recuerda a la iglesia que ellos son parte del plan sabio de Dios, el creador del universo. Desea que los efesios conozcan sobre su llamado al recibir esta revelación del plan de Dios y que conozcan su lugar como iglesia en este gran plan.
Recuerda que estábamos separados, que fuimos reconciliados y en quienes nos hemos convertido.
Es fácil que olvidemos las cosas, y es sumamente peligroso cuando lo que olvidamos son las verdades del evangelio. Como cristianos, aún tenemos lugares en nuestras vidas donde no le creemos completamente a Dios, donde no confiamos en su palabra y no creemos que lo que Él ha logrado en Cristo Jesús es suficiente para nuestro pasado, presente o futuro.
En Efesios 2:11-22, el apóstol Pablo continúa escribiendo verdades sobre la iglesia y los creyentes, verdades que deben ser cimentadas en nuestras vidas como una brújula que nos permite seguir navegando como discípulos de Cristo.
“Por su gracia estás vivo. Anda en las obras de Dios.”
La muerte nos confronta con un contraste contundente: muerte y vida. Efesios 2:1–10 presenta ese gran contraste espiritual. Pablo recuerda a la iglesia su pasado de muerte y su presente de vida en Cristo, para que contemplen las sobreabundantes riquezas de la gracia. El propósito no es quedarnos en la oscuridad del ayer, sino maravillarnos con el “Pero Dios” que nos hizo vivir y nos puso en camino para andar en lo que Él preparó.
"Porque Él te ha bendecido, pide conocerlo más en oración."
La oración de Pablo en Efesios 1:15-23 revela un modelo profundo de intercesión que todo cristiano debería conocer. En esta continuación de la serie "Identidad y vida en Cristo", descubrimos cómo orar por un conocimiento más profundo de Dios y las implicaciones transformadoras de nuestra salvación.
"El Dios trino te ha bendecido. Vive para su gloria."
Pablo escribió su carta a los creyentes de Éfeso, una iglesia que conocía profundamente tras haberla fundado y enseñado allí durante tres años. Éfeso era una importante ciudad, similar a Monterrey en su tamaño e influencia, con un impresionante anfiteatro con capacidad para 25,000 personas. La ciudad estaba caracterizada por intensos conflictos espirituales, prácticas paganas, una mentalidad materialista y adoración idolátrica dirigida tanto al emperador como a la diosa Diana.