Arrancamos el 2026 con Charlie y la Fábrica de Chocolate porque creemos en atraer la suerte de Charlie este nuevo año. Entre teorías de que el Golden Ticket es la mejor estrategia de marketing de la historia, lo rarísimo que es que cuatro abuelos duerman en la misma cama, la enorme red flag de que Willy Wonka quería que Charlie se fuera a vivir solo con él y lo dark que se puso Tim Burton, comentamos lo mucho que nos gustan los mundos de Roald Dahl y cómo un golpe de suerte puede cambiarte la vida. Y ojalá algún día encontremos nuestro Golden Ticket para la fábrica de Coca-Cola y ganemos Coca Light gratis de por vida.
Nada mejor para cerrar el año que hablar de RENT: un recordatorio muy necesario de la importancia de la comunidad, los sueños y las ideologías firmes… incluso cuando no pagas la renta. En este episodio decidimos que Seasons of Love es oficialmente el himno de Año Nuevo, confirmamos que Mark y sus amigos sí eran medio huevones y llegamos a la conclusión de que absolutamente nadie en RENT se bañaba.
¿Qué mejor forma de celebrar este día que hablando del MVP indiscutible de la Navidad: El Grinch? En este episodio concluimos que el Grinch sería nuestro best fucking friend, pero después de ver cómo trata a Max, decidimos que tenemos que valorar un poco más a nuestros jefes. También analizamos cómo las mamás del Grinch estaban muy ocupadas viviendo su mejor vida comunitaria (digamos que el juego de las llaves no les era ajeno) y no tanto en criarlo, y aceptamos una verdad incómoda: después de ese final feliz, a huevo el Grinch recayó en su odio por la Navidad. Ah, y Ximena confesó que el Grinch se le hace súper hot y que, sin pensarlo, le aceptaría un shot.
Esta semana, literalmente, nos vestimos de gala para hablar de Elf, la película que convirtió a Will Ferrell en un ícono navideño. Entre los chicles en los barandales de Nueva York, el "mejor" café del mundo, los villancicos que levantan el espíritu y teorías como que Santa es un huevón con gran PR, confirmamos que volverse una tradición decembrina y ser quoteada 20 años después vale más que un Óscar. Y sí: por una módica cantidad, sí probaríamos el espagueti de Buddy.
Esta semana nos fuimos full espíritu navideño con A Christmas Carol, aunque aceptémoslo: nadie la llama así… todos decimos “la de Scrooge”. Nosotras conocimos la historia gracias a Mickey Mouse, pero este clásico de Dickens lleva más de 200 años recordándonos que la gente sí puede cambiar (aunque el libro nos aburrió un poquito… y la versión de 2009, todavía más). Aun así, estamos emocionadas por ver qué hará Johnny Depp en la siguiente adaptación y soñamos con una versión moderna, porque Scrooge en 2025 podría ser icónico.
Empezamos con el mood navideño a bordo de El Expreso Polar. En este episodio hablamos de lo increíble que es la magia de la Navidad y de cómo la película nos recuerda la importancia de creer. Comentamos que el CGI es un poco creepy (pero adelantado a su época) y cómo lograron que las ilustraciones del cuento cobraran vida en una historia que tiene más profundidad de la que creíamos.
En este episodio acordamos que Jon M. Chu se merece un Oscar por WickeD (o mínimo un premio al mejor wedding planner), nos preguntamos qué hicieron bien los hombres para merecer a Johnny Bailey, analizamos cómo Elphaba es una pick-me girl y concluimos que si su mamá no se hubiera metido con el Mago… esta historia no existiría. Pero, sobre todo, hablamos de que Wicked es una historia de amistad, y que, igual que a Elphaba y Glinda, nuestra inadaptada amistad también nos ha hecho change for good.
Esta semana seguimos el camino amarillo para ver El Mago de Oz, una película tan icónica que superó al propio libro. Entre canciones memorables, fraudes políticos y personajes entrañables, hablamos de las zapatillas más famosas del cine, del león que sólo necesitaba valor (pero para salir del clóset) y de que Dorothy claramente se quería dar al Espantapájaros. Confirmamos que no hay Halloween sin un disfraz de Oz y llegamos a la conclusión de que todo lo que tanto buscamos… ya está dentro de nosotros.
Maxton Hall agarró todos los clichés posibles e hizo una historia alrededor de ellos usando la clásica fórmula del niño rico y popular con la niña pobre y teta. No wonder es un éxito rotundo, aunque nosotras estamos convencidas de que es por la trama (aka Damian Hardung, our love). Seguimos en shock de que Ruby no aceptara el dinero y no superamos que alguien que se llama Mortimer se atreva a ser tan mal pedo. Lo que sí tenemos claro es que necesitamos ir a Oxford ya, porque aparentemente ahora es la nueva ciudad del amor.
¿Para qué tener una idea original si puedes simplemente hacer lo mismo otra vez? Eso pensó Netflix cuando decidió hacer la segunda temporada de Nobody Wants This. Noah se volvió una red flag y Joanne una arma pedos, y aunque los demás personajes tampoco se salvan, la neta preferimos un spin-off de Morgan y Sasha antes que una tercera temporada. Al final, terminamos hablando de los contras de salir con alguien taaan religioso para no seguir criticando la nueva temporada.
Esta semana comentamos Regretting you, del cual coincidimos en que es un buen libro, pero una muy mala traducción del título y adaptación, ni por la "trama" se salvó. Discutimos sobre lo tóxica de la sociedad que juzga más a las mujeres que a los hombres, y que los actores cuarentones tienen que dejar de hacer sus throwbacks de adolescentes.
En este episodio concluimos que las Kardashian son los Addams de esta época, que Morticia y Homero son couple goals, que sin dudar seríamos mejores amigas de los Addams (aunque sean más inadaptados que nosotras) y que si tuviéramos que asaltar su bóveda, lo haríamos MUCHO mejor que el Tío Lucas.
Y Netflix, si estás escuchando esto, tenemos una idea más millonaria que Wednesday: una serie musical de cómo se conocieron Morticia y Homero. Call us… maybe?
Ya es Octubre y nos pusimos misteriosas con Scooby-Doo, ya que no hay Halloween sin un disfraz de alguno de los personajes de Misterio a la Orden. En este episodio hablamos de cómo lograron una adaptación live action perfecta, con un cast insuperable y donde las verdaderas chingonas son Daphne y Velma. También descubrimos que Shaggy claramente no solo tenía hambre.
En este episodio decidimos que Nicole Kidman encabeza la lista de A-listers y que ya urge que vuelva a papeles tipo Satine y deje atrás los de mujer golpeada. También confirmamos que Christian era un juniorzazo: nadie sin dinero se puede dar el lujo de deprimirse una temporada y luego volver a escribir de amor como si no tuviera que pagar renta. Concluimos que, si diseccionas Moulin Rouge por partes, muchas cosas no tienen sentido, pero decidimos ignorarlas porque, en conjunto, es una genialidad. Y, por último, declaramos que, de ahora en adelante, queremos regirnos por sus valores: truth, beauty, freedom, and love.
Entre que Cole nos tiene in love y que Jackie tomó cada mala decisión posible, concluimos que el libro es MUCHO MEJOR que la serie… y lo de perder el rancho por problemas económicos... como diría Arath de la Torre: esa historia ya se contó.
Estamos listas para ver la película, pero mientras tanto, entre chismes de cast, finales alternativos y mucho drama, confirmamos que Conrad más que migajero es un limosnero, que Belly sufre más por dejar las llaves de la casa que a su prometido, que Taylor y Steven son lo mejor de todo el universo TSITP y que ojalá en el ínter de la peli, todos vayan a terapia.
Esta semana sentimos que ya vivimos en Silver Lake con los Walter Boys de tanto leer el libro y ver la serie. Comentamos cuál de los hermanos es nuestro favorito —spoiler: no es Alex— mientras declaramos que Cole, aunque no es tan guapo, es mejor partido que Conrad de TSITP, y que Jackie es medio de hueva, pero mínimo nos cae mejor que Belly.
En este episodio concluimos que Belly es la de lo peorcito: malacopa, indecisa y seguramente lo único que quiere es la casa de la playa, que el hate a Jeremiah no tiene sentido, y que Conrad debería aprender a comunicarse. También que Laurel y Susannah son friendship goals, lo mucho que amamos a Taylor y Steven, y que queremos vivir por siempre en Cousins.
En este episodio decidimos que el mundo necesita más contenido para los millennials que seguimos disfrutando lo mismo que cuando éramos teens, y que Olivia Rodrigo no salió de la nada, sino de la franquicia HSM, logrando la fama que ni todos los demás juntos consiguieron.
El único terremoto aquí es el que pasó en nuestro corazón al ver a Chad Michael Murray.
No cambiamos de cuerpo, pero si pudiéramos… ¿qué haríamos en el cuerpo de la otra?
En este episodio de Freaky Friday nos vamos del libro a la nueva secuela, pasando por la joya con Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis (que amamos con locura) y declaramos, sin duda, que esta peli es nuestra "Ultimate".