La Casa del Alfarero no es un lugar de exhibición, es un lugar de proceso. Jeremías fue enviado a observar, no a opinar, porque allí Dios revela una verdad eterna: cuando el vaso se daña en las manos del alfarero, no se tira… se vuelve a hacer.
Este mensaje nos recuerda que Dios no desecha lo que Él mismo formó. Las grietas, los errores, las caídas y las imperfecciones no cancelan el propósito; solo activan una nueva etapa del proceso. En la Casa del Alfarero, lo que parece fracaso se convierte en materia prima para una obra más gloriosa.
Dios no trabaja con prisa, trabaja con intención. A veces nos lleva al torno, otras al fuego, pero nunca fuera de Sus manos. El barro no decide la forma, pero sí decide rendirse. Y mientras el mundo descarta lo imperfecto, Dios rediseña lo quebrado.
Este episodio es para quienes se sienten dañados, repetidos, malformados o fuera de lugar. Para los que piensan que ya no sirven, que ya no hay segunda oportunidad. En la Casa del Alfarero hay una verdad que restaura la esperanza: nadie es desechado cuando permanece en las manos correctas.
🎧 Un mensaje para entender que el proceso no es castigo, es misericordia; y que el fuego no es destrucción, es preparación.
En Juan capítulo 11 encontramos uno de los momentos más desconcertantes del ministerio de Jesús: Lázaro está enfermo, el mensaje llega… y Jesús decide no ir. El cielo parece en silencio, el tiempo corre, la muerte avanza y la fe de Marta y María es puesta a prueba.
Este episodio nos lleva a comprender que el silencio de Jesús no es indiferencia, es estrategia divina. Mientras todos ven retraso, Él está preparando revelación. Mientras parece ausencia, Él está obrando para manifestar una gloria mayor.
Jesús no llega cuando se lo piden, llega cuando lo que murió puede resucitar. Porque Él no solo sanas enfermedades, Él confronta la muerte, restaura la esperanza y redefine la fe.
Este mensaje es para quienes oraron y no vieron respuesta inmediata, para los que sienten que Dios llegó tarde, y para los que están parados frente a una tumba preguntándose dónde estaba Jesús. Juan 11 nos revela que el silencio no es el final, es el escenario donde Dios prepara Su mayor obra.
🎧 Un mensaje que te ayudará a confiar incluso cuando Dios no habla… y a creer incluso cuando todo parece perdido.