En un mundo hiperconectado con tantas malas noticias a veces nos invade el pesimismo.
Tienes que proponerte ser feliz. Hacer el ejercicio de encontrar las cosas buenas de la vida y la alegría de vivir. Ver lo positivo antes que lo negativo.
Cuando alguien superaba situaciones difíciles hasta hace poco le decían valiente, fuerte, triunfador, ahora le dicen “resiliente”.
Ese término para describir a alguien que tiene consciencia de la realidad, que tiene un profundo sentido de la vida y la capacidad para reinventarse y resistir. Eso es tener “resiliencia”.
Todo es mejor cuando la base es la confianza… Las relaciones con los demás, el trabajo, el estudio y la alegría de ser uno mismo sin temor.
La confianza es esa característica que te permite creer que las cosas van a tener un resultado positivo. Se adquiere con la práctica, trabajando, haciendo las cosas una y otra vez.
Un mundo hiperconectado con la tecnología y la virtualidad a veces esconde ese mundo real, humano, donde todos somos una mezcla de alma, cuerpo y mente. La empatía, ese término de moda, tan actual, nos permite conectarnos con los demás en un plano profundo y real aún a través de lo virtual.
Quienes ya hemos recorrido algunos años, en mi caso más de seis décadas de vida, aprendiendo, con altos y bajos y más de 42 años trabajando en comunicación. Entendemos que todos necesitamos, de vez en cuando, una voz amiga que nos acompañe.
Esa conversación cercana, familiar, con sentido común para reflexionar de cosas de la vida.
Por estas razones decidí desarrollar estas experiencias auditivas.
No pretendo dar consejos de profesional, hay muchos y muy buenos a los que se puede recurrir.
Esta es la respuesta a las preguntas de algunos amigos virtuales que me consideran “una voz de calma”.