La mirada determina la condición interna del corazón. En este episodio hablaremos sobre la pureza, la intención y el enfoque espiritual, y cómo lo que dejamos entrar por nuestros ojos puede llenar nuestra vida de luz o de oscuridad.
Pablo nos invita a cambiar de enfoque: de lo temporal a lo eterno. Este episodio nos enseña a navegar la vida sin quedar atrapados por lo visible, recordando que las realidades más poderosas son las que no se ven, pero se creen.
Pedro caminó sobre el agua mientras mantuvo su mirada en Jesús, pero se hundió cuando enfocó sus ojos en la tormenta. En este episodio aprenderemos cómo nuestra atención determina nuestra fe, y cómo volver a mirar a Jesús nos rescata de los temores que intentan hundirnos.
En este episodio exploramos qué significa realmente poner los ojos en Jesús en un mundo lleno de distracciones. Veremos cómo Él es el inicio y el perfeccionamiento de nuestra fe, y por qué nuestra vida espiritual solo encuentra estabilidad cuando nuestra mirada está alineada con Él.
El grito de un pueblo unido hizo caer los muros. La unidad tiene poder, y cuando caminamos juntos, el cielo se manifiesta a nuestro favor.
Los muros cayeron por la fe. Cree antes de ver, adora antes de recibir, y grita victoria antes de que el milagro suceda.
Aunque no veas resultados todavía, sigue marchando. La constancia abre el camino a los milagros que aún no puedes ver.
La obediencia puede parecer ilógica, pero siempre trae resultados sobrenaturales. Seguir la estrategia de Dios es el primer paso hacia la victoria.
Antes de que el pueblo marchara, Dios ya había dado la victoria. No hay imposible para quien cree que los muros se derrumban por Su poder.
La unidad abre paso al poder de Dios. Cuando cada uno cumple su parte, Su voluntad se cumple y Su nombre es exaltado.
Aunque te sientas cansado(a), la victoria ya es tuya. Dios pelea por ti, y Su palabra garantiza que ningún enemigo podrá prevalecer
No es tu fuerza la que te da la victoria, sino el poder del Espíritu de Dios que pelea por ti. Aprende a dejar que Él sea quien dirija la batalla.
Cuando dos o tres se unen en oración, el Cielo responde. Descubre el poder que se desata cuando oramos juntos por una misma causa.
A veces el cansancio nos vence, pero Dios tiene un plan: rodearnos de manos que sostienen, y renovar nuestras fuerzas cuando ya no podemos más.
Jonás huyó del llamado, pero la gracia de Dios lo alcanzó en lo profundo. Su historia nos enseña que nunca es tarde para obedecer y volver a empezar.
Ezequías enfrentó la muerte, pero la oración cambió su historia. Dios escucha, sana y da nuevas oportunidades a los corazones que confían en Él.
De esclavo a hermano. Onésimo descubrió que en Cristo no hay pasado que defina tu futuro. Dios transforma la culpa en propósito.
Juan el Bautista fue una voz que preparó el camino del Señor. Su historia nos recuerda que el propósito de Dios siempre vale más que la aprobación del mundo.
Dios eligió a una joven sencilla para cambiar la historia del mundo. María nos enseña que el poder de Dios se manifiesta en los corazones dispuestos.
Timoteo era joven y tímido, pero Dios lo llamó a liderar con valentía. Descubre cómo el amor y la afirmación de Dios transforman la inseguridad en propósito.