Busqué paz… y no estaba donde pensaba.
Descubrí por qué sin cielo no hay paz y cómo Jesús puede transformar tu Navidad.
En medio del dolor y la confusión, Dios enciende señales que nos guían.
Navidad es la estrella que nos conduce a Jesús, el Rey que transforma vidas.
La mesa ya está preparada y todavía hay lugar.
Jesús nos invita a dejar la escasez, el hambre y las excusas, para sentarnos en un lugar de gracia, encuentro e intimidad con Él.
No importa de dónde vengas ni cómo llegues: en la casa del Padre hay abundancia para vos.
Descubrí cómo compartir transforma la soledad en compañía, el miedo en paz y la rutina en propósito. Jesús quiere entrar en tu vida para darte lo que el mundo no puede. Lo que recibís de Él es para compartir y ver cómo cambia vidas, empezando por la tuya.
Todas dejamos huellas. Algunas huellas se ven, otras no, pero todas hablan de lo que hay en nuestro corazón.Dios nos invita a que sean huellas de fe, bondad y transformación. Nuestras acciones hablan más que las palabras y pueden reflejar a Jesús en lo cotidiano.¿Qué huella estás dejando hoy?
En un mundo donde todos hablan pero pocos escuchan, Jesús nos enseña que amar también es saber detenerse y oír al otro.
Descubrí el poder de una conversación, el valor de la atención y la certeza de que Dios siempre escucha tu voz, incluso cuando el mundo guarda silencio.
Vivimos rodeados de malas noticias, pero Dios tiene una Buena Noticia que puede cambiarlo todo. Jesús nos invita a no mirar para otro lado, sino a asumir la responsabilidad de compartir su amor, orar por otros y creer que no hay imposibles para Él.
Tu propósito no es tu profesión, sino amar y ser amado. Fuiste llamado a amar poderosamente, vivir con pasión y a dejar que Dios forme tu corazón mientras cumplís su plan.Recordá que a Dios le importa más tu corazón que tus obras.
No todo lo que pensás viene de vos. Hay una guerra espiritual que busca afectar tu mente y tu fe, pero Jesús ya te dio autoridad para vencer. Descubrí cómo reconocer los ataques del enemigo, cubrirte bajo la voluntad de Dios y pelear con las armas del Espíritu.
Ignorar el mundo espiritual no nos protege, nos debilita. Jesús vino a deshacer las obras del diablo y darnos autoridad para vivir en victoria. Esta charla te invita a reconocer tu posición en Cristo, someter tu voluntad a la suya y ejercer la autoridad que Él te dio. Es tiempo de poner límites a Satanás… y declarar que en tu vida reina Jesús.
Cuando olvidamos lo que Dios hizo, perdemos fuerza en medio de la tormenta. Pero cada recuerdo con Él es un ancla para nuestra fe. Recordar no es solo pensar en el pasado, es traer a Jesús al presente: a tu vida, tus luchas y tus batallas. Esta charla te invita a volver a pasar por el corazón las obras de Dios… y encontrar esperanza otra vez.
Descubrí cómo la verdadera adoración nace cuando Dios se revela. No es una emoción, es una decisión y una respuesta a quien Él es. Y cuando la revelación llega, la adoración se vuelve un estilo de vida.
Una charla que nos recuerda que, aunque todo cambie, la fidelidad de Dios permanece intacta. Sus promesas no fallan, su amor no caduca y su compañía es eterna.
Vivimos en una cultura donde todo se usa y se tira, incluso las relaciones. Pero Dios no cambia: Él es fiel, digno de confianza y nunca te abandona. Esta charla te invita a descansar en su fidelidad.
Aristóteles dijo que un dios nunca podría ser amigo de los hombres. Jesús rompió esa lógica: se hizo nuestro amigo, nos igualó y nos unió alrededor de la mesa.
Descubrí cómo la Cena del Señor transforma, iguala, une y anuncia esperanza hasta que Él vuelva.
Cada generación enfrenta una pelea que define su historia. Descubrí cómo la adoración verdadera , el sacrificio vivo y una vida entregada a Dios puede marcar el rumbo de toda una generación entera.
Descubrí lo que significa ser amigos del Espíritu Santo, caminar en intimidad con Él, aprender a escuchar su voz y dejarte llenar por su presencia.
Descubrí el plan de Dios para la familia. Osvaldo y Alejandra nos comparten consejos prácticos sobre cómo alcanzar el sueño de tener una familia, construir relaciones sanas y mantener a Dios en el centro de tu hogar.
Dios siempre estuvo ahí, pero quizás no lo viste..
Su presencia está en tu casa, en la calle, en tu trabajo, en todo lugar. Descubrí cómo reconocerlo, cómo acercarte a Él y activar Su presencia para experimentarlo de verdad, todos los días.
Dios te conoce, está con vos y tiene poder para transformar tu vida. Aún antes de llorar, Él ya vio tu dolor y su amor te envuelve completamente…
Viví cada día sabiendo que Dios te conoce, te ve, te busca y te ama.