Como Caleb creyó y recibió así podemos nosotros creer en El y depender de sus promesas
Pastor Edgar Rodas
Invitado Especial Pastor Edgar Rodas y en la musica Paladines del Reino
Pastor Edgar Rodas
Pastor Edgar Rodas primer Dia
En Marcos 10:46, el ciego Bartimeo clama a Jesús con fe para ser sanado, a pesar de que muchos intentan callarlo. Jesús escucha su clamor, lo llama y le devuelve la vista, diciéndole: *"Tu fe te ha sanado."* Este pasaje muestra que la fe sincera y perseverante tiene poder para tocar el corazón de Dios y transformar vidas.
2 Crónicas 32:20-23 Ezequías y el profeta Isaías oraron con fe ante una gran amenaza. Dios escuchó y respondió enviando un ángel que destruyó al ejército enemigo. La victoria no vino por fuerza humana, sino por confianza en Dios. Como resultado, Jerusalén fue honrada y muchos trajeron ofrendas a Jehová. Esto demuestra que la fe activa el poder de Dios y trae honra a Su nombre
Dios mostró Su misericordia al advertir a Lot antes de destruir Sodoma. Aunque la ciudad sería juzgada, Dios rescató a Lot, no por sus méritos, sino en respuesta a la oración de Abraham. Esto nos enseña que Dios es justo, pero también misericordioso, y que la intercesión por otros tiene poder
Hebreos 12:1-2
La vida cristiana es como una carrera que requiere perseverancia. Debemos dejar atrás todo lo que nos estorba, especialmente el pecado, y avanzar con los ojos puestos en Jesús, quien es nuestro ejemplo perfecto. Él soportó la cruz por amor y nos muestra que, con fe y determinación, también nosotros podemos llegar a la meta. No corremos solos; tenemos el testimonio de muchos que ya vencieron, y la fuerza de Cristo que nos sostiene.
Isaías 38:1 nos muestra que la vida está en manos de Dios y que Su voluntad es soberana. Aunque Ezequías recibió una noticia dura, su oración sincera movió el corazón de Dios, quien le concedió más años de vida. Esto nos enseña que, aunque no siempre entendamos los planes divinos, podemos confiar en que la voluntad de Dios es perfecta y llena de misericordia
2 Crónicas 32:7:
Cuando enfrentamos situaciones difíciles, este versículo nos recuerda que no estamos solos. Aunque los problemas parezcan grandes, Dios es más grande. Confiar en Él nos da fuerza y paz en medio del peligro.
BIENVENIDOS
1 Reyes 19:8-12 para nuestras vidas. A veces, el miedo o el desánimo nos hacen escondernos o detenernos, pero Dios nos llama a salir, a confiar en Él, y a seguir adelante con firmeza. Su voz no siempre viene con estruendo, sino con paz y dirección clara.
1 Reyes 19:1:
Dios no solo se muestra en momentos de bendición, sino también en las dificultades. Él quiere que seamos sinceros y le confesemos nuestras luchas, reconociendo que necesitamos su ayuda para superar los problemas.
En Efesios 1:15, Pablo reconoce la fe y el amor de los creyentes, y como respuesta, ora por ellos. Su oración no se enfoca en lo material, sino en que Dios les dé sabiduría y les ilumine el corazón para conocerlo más profundamente. Esta enseñanza nos recuerda que la verdadera riqueza espiritual está en entender quién es Dios y el propósito que tenemos en Él.
San Juan 14:4-9
Tener conciencia de la morada celestial nos invita a vivir con propósito. Conocer a Dios, creer en Él y amarlo no es solo un acto de fe, sino un camino diario. Jesucristo nos muestra ese camino; seguirlo nos guía con certeza hacia la vida eterna junto al Padre.
Jesús nos enseña que la oración debe ser una parte constante de nuestra vida. No es solo una opción, sino una prioridad. A través de la oración, expresamos nuestra fe, buscamos la guía de Dios y recibimos fuerza para enfrentar las dificultades. Orar siempre significa mantenernos conectados con Dios en todo momento, y no desmayar implica seguir confiando aunque las respuestas tarden. La perseverancia en la oración fortalece nuestro corazón y nos recuerda que Dios siempre está atento a sus hijos.
Juan 14:1-3. Jesús nos recuerda que no debemos turbarnos, porque ha preparado un lugar eterno para nosotros. Sin embargo, muchas veces vivimos tan enfocados en lo terrenal que olvidamos las promesas de Dios. Este pasaje es un llamado a volver a la fe, a confiar en lo que Él ha dicho. Tener conciencia de la morada celestial nos ayuda a vivir con esperanza, sabiendo que nuestro verdadero hogar está con Cristo. Vivamos cada día con esa verdad en mente, firmes en Su promesa.
Una promesa poderosa: Cristo regala su paz a quienes creen en Él. No es una paz superficial o temporal como la del mundo, sino una paz profunda, que calma el corazón incluso en medio de la ansiedad, el miedo o la incertidumbre.
Lamentaciones 3:22
Jeremías, en medio del dolor, reconoce que la misericordia de Dios lo sostiene. A pesar del juicio, confiesa que la fidelidad divina no falla y renueva la esperanza cada día.