Dios decide romper el silencio después de 400 años con la más grandiosa noticia que el.hom re podría escuchar por toda la eternidad.
El Dios eterno y El Dios que me ve nos recuerdan el control que tiene el Señor de todo a nuestro alrededor.
Ananías y Safira son un ejemplo de personas que saben y valoran lo que es correcto, pero que no son gobernadas por esas verdades transformadoras.
La infidelidad siempre surge en el corazón y se manifiesta en hechos. Es eso lo que debe ser atendido y corregido.
Construir una familia bajo los principios de Dios, siempre será una bendición y testimonio a este mundo en oscuridad.
El poder y autoridad que tiene de forma legítima, es lo evidente en Dios y su relación con el hombre.
La insolencia muestra una actitud de irreverencia y necedad donde el corazón está perdido hace ya mucho tiempo.
Una vida transformada manifiesta en buenas obras y obediencia la fidelidad a la vida que Cristo le ha hecho nacer.
Los dos nombres primarios (Dios / Jehová) son presentados. La suficiencia e inmensidad de Dios es presentada.
La indiferencia es un problema del corazón que debe ser cambiado, no solo de falta de información.
Volver al Señor siempre es una decisión difícil, pero necesaria en medio de las invitaciones y presiones del mundo para ceder.
La personalidad de adiós es manifestada en lo que hace y en su forma de presentarse ante el hombre.
El fruto apacible del perdón solo es experimentado y manifestado en la práctica por quienes dejan a los pies del Señor las ofensas recibidas.
La muestra más evidente del cristianismo no es el conocimiento, sino el amor extravagante y sobrenatural que solo Dios puede producir en nosotros.
El problema siempre ha sido el corazón humano, las condiciones vistas en esta porción demuestran que solo Dios puede satisfacer y ordenar la vida del hombre.
En la persona de Dios coexisten sin detrimento el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Ese Dios es en quien podemos confiar constantemente.
Dios puede consolar y aliviar el dolor cuando somos obedientes a Él.
Crear un Dios a la medida, no solo es peligroso, es inútil; pues a través de ello nos comprometemos a acciones y formas que no glorifican a Dios
La inmensidad de Dios y su falta de afectación okey el tiempo y espacio son nuestra fuente de confianza permanente.
Priscila y Aquila nos muestran como vivir asumiendo nuestro deber de mantener el pecado a raya en la vida de nuestra pareja.