
1 de junio de 1978. Buenos Aires. El invierno austral empieza a morder las mejillas de miles de personas que caminan hacia el Estadio Monumental de Núñez. Hay papelitos picados en el aire, hay bufandas celestes y blancas, y hay una euforia que parece tapar el ruido de los motores de los Falcon verdes que patrullan la ciudad.
Bienvenidos a Punto de Origen. Hoy no vamos a hablar solo de futbol. Vamos a viajar a la inauguración más controvertida de la historia de los mundiales. Una tarde donde el césped de River Plate fue el escenario de una coreografía perfecta de 2,000 jóvenes, mientras a menos de un kilómetro, en la ESMA, el silencio era la única ley. Hoy desmenuzaremos el inicio de Argentina 78, el día que el balón rodó para ocultar (y para revelar) el alma de una nación.