1 de junio de 1978. Buenos Aires. El invierno austral empieza a morder las mejillas de miles de personas que caminan hacia el Estadio Monumental de Núñez. Hay papelitos picados en el aire, hay bufandas celestes y blancas, y hay una euforia que parece tapar el ruido de los motores de los Falcon verdes que patrullan la ciudad.
Bienvenidos a Punto de Origen. Hoy no vamos a hablar solo de futbol. Vamos a viajar a la inauguración más controvertida de la historia de los mundiales. Una tarde donde el césped de River Plate fue el escenario de una coreografía perfecta de 2,000 jóvenes, mientras a menos de un kilómetro, en la ESMA, el silencio era la única ley. Hoy desmenuzaremos el inicio de Argentina 78, el día que el balón rodó para ocultar (y para revelar) el alma de una nación.
Trece de julio de 1930. Un barrio obrero en Montevideo, Uruguay. El mundo está a punto de cambiar, y un mexicano, Juan Carreño, está a punto de anotar el primer gol en la historia de su selección en los Mundiales. Pero lo que Carreño no sabía es que ese gol iniciaba una relación de amor y odio que duraría casi un siglo.
Hoy no solo narramos futbol, narramos la biografía de una nación a través de 60 partidos. Desde las goleadas humillantes de los años 30 hasta el "No era penal" de Fortaleza. Vamos a recorrer el camino de México en la Copa del Mundo, un viaje que va de ser el patito feo del torneo a convertirse en el gigante que asusta a los campeones, pero que se sabotea a sí mismo en el umbral de la gloria.
¡Bienvenidos al Episodio 100 de Punto de Origen!
La Copa Mundial es el escenario más grande del deporte, pero la historia la escriben los individuos. Cada torneo, desde 1930 hasta 2022, ha tenido un rostro, una figura cuya actuación, gesto o gol define la memoria colectiva.
Hoy haremos un viaje a través de los 22 Mundiales para construir nuestra Galería de Leyendas. Hablaremos de los pioneros que jugaron por fe, los magos que inventaron el juego bonito, y los genios modernos que han batido todos los récords. Prepárense para revivir la historia a través de sus héroes.
Si México 70 fue la fiesta del color y el arte ofensivo, Alemania Federal 1974 fue el retorno a lo racional, la estrategia y la disciplina.
En 1966, el futbol finalmente regresó a su cuna.
Inglaterra, la tierra que reglamentó el deporte, se disponía a albergar la Copa Mundial por primera y única vez.
Hay una frase que resume el espíritu de un Mundial: "Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo".
Esa frase, atribuida al dirigente chileno Carlos Dittborn (fallecido poco antes del torneo), se convirtió en el lema no oficial de Chile 1962. Apenas dos años antes, el país había sido devastado por el Gran Terremoto de Valdivia (1960), el sismo más grande jamás registrado.
La organización del Mundial se convirtió en un acto de fe nacional y una promesa al mundo.
Hemos visto mundiales marcados por la política, el caos y la guerra. En Suecia 1958, el futbol se redimió.
Hoy analizaremos la sobria y eficiente inauguración sueca, cómo la FIFA aprendió de sus errores logísticos, y la ausencia silenciosa de un joven de 17 años en el primer día, un muchacho llamado Edson Arantes do Nascimento, o simplemente, Pelé, cuya presencia definiría el resto del torneo.
El 16 de junio de 1954, el Mundial se inauguró no solo con el debut de 16 selecciones, sino también con el debut de la televisión como un actor principal.
Por primera vez, millones de europeos pudieron ver el torneo en sus casas, cambiando para siempre la dimensión global del evento.
Han pasado 12 años desde el último silbatazo de un Mundial. La Segunda Guerra Mundial había silenciado el futbol internacional.
El 24 de junio de 1950, en Río de Janeiro, el deporte resucitó. Brasil 1950 fue un símbolo de la reconstrucción global, un intento de la FIFA de demostrar que la hermandad podía volver a prevalecer. Y el anfitrión no lo tomó a la ligera, Brasil prometió un torneo que trascendería lo imaginable.
Hemos llegado a 1938.
El ambiente en Europa era tan denso que casi se podía cortar con un cuchillo.
La Copa Mundial de Francia 1938 fue la última gran cita deportiva antes de que el continente se sumergiera en la oscuridad de la Segunda Guerra Mundial.
Este fue el primer Mundial celebrado en suelo europeo y, más importante aún, fue el primero utilizado explícitamente como una gigantesca herramienta de propaganda política.
El futbol pasó de ser un experimento a una manifestación de poder estatal. La inauguración no fue una fiesta folclórica, sino una muestra de la nueva Italia fascista.
Hemos analizado mundiales modernos, llenos de patrocinadores y tecnología. Hoy viajamos 96 años atrás, al punto cero del futbol, Uruguay 1930.
Aquel torneo no tuvo una ceremonia espectacular, ni drones, ni shows musicales. Fue un acto de fe, un experimento logístico y un triunfo de la voluntad sobre la distancia. La Copa del Mundo nació en medio de la Gran Depresión y una histórica negativa de participación de Europa.
Muchos dudaron. ¿Cómo podía el país que llama al futbol "soccer" y que carecía de una liga profesional seria, albergar el evento deportivo más grande del planeta?
La respuesta llegó el 17 de junio de 1994, en Chicago.
El Mundial del 94 no fue solo futbol, fue un mega-evento televisivo global al estilo Hollywood.
Si México 70 fue la fiesta del color, México 86 fue la épica de la voluntad.
El 31 de mayo de 1986, el Estadio Azteca se llenó nuevamente, pero esta vez, bajo una atmósfera de profunda resiliencia. Apenas ocho meses antes, la Ciudad de México había sido devastada por un terrible sismo. El hecho de que México no solo mantuviera el torneo, sino que lograra una inauguración impecable, se convirtió en una declaración de fuerza ante el mundo.
Hay una fecha que marcó el antes y el después de la Copa Mundial, el 31 de mayo de 1970.
Aquel domingo, el Estadio Azteca se vistió de fiesta para recibir al mundo. México 70 no fue solo el primer Mundial transmitido a color, fue la consolidación de Brasil como leyenda, la demostración de la hospitalidad mexicana y el inicio de la Copa Mundial como el gigantesco evento mediático que es hoy.
El corazón del Mundial 2026 latirá en tres ciudades mexicanas, pero la modernidad de la infraestructura recae fuertemente en dos joyas arquitectónicas del siglo XXI, el Estadio BBVA de Monterrey y el Estadio Akron de Guadalajara.
El 28 de marzo de 2026 no es un amistoso más. Es el día en que el Estadio Azteca, remodelado, modernizado y listo para hacer historia, será reinaugurado.
La prueba de fuego será contra una de las selecciones más potentes del planeta, Portugal.
El rival de México en el tercer partido, nuevamente en el Estadio Azteca, será el ganador de la Repesca Europea 4, un grupo que incluye a equipos como Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa o Irlanda.
El 18 de junio de 2026 en Guadalajara, México enfrentará a su Némesis asiática, Corea del Sur. Los Guerreros Taeguk no son un misterio, son una garantía de ritmo frenético, disciplina marcial y una resistencia física que desafía toda lógica.
El 11 de junio de 2026, el Estadio Azteca será el centro del universo. Y el rival de México en el partido inaugural no podría ser más poético, Sudáfrica.
La historia, amigos, se repite. En 2010, fue en Johannesburgo, ahora, es en el coloso de Santa Úrsula. Este duelo no es solo el inicio del Mundial, es la definición del Grupo A y un enfrentamiento con una carga histórica y emocional que solo ellos comparten.