
- ¿En qué me pide el Señor “bájate pronto”: del orgullo, del control, de las apariencias?
- ¿Cómo lo estoy recibiendo en mi casa: con prisa, con reservas o con alegría?
- ¿Qué pasos concretos de generosidad y reparación puedo dar hoy?
- ¿Alimento murmullos sobre los demás o acompaño procesos de cambio con esperanza?