
Hoy quiero hablarte a ti. ¡Sí! A ti que sonríes, pero por dentro lloras y estás cansado. A ti que sigues avanzando, pero cada paso lo sientes más pesado. ¿Te has preguntado qué cargas estás llevando sin darte cuenta? ¿Sabías que lo que no entregas emocionalmente, tu cuerpo lo carga físicamente?