
En este episodio de nuestro podcast, abordamos un tema profundo y universal: la resistencia al cambio. ¿Cuántas veces te has mirado al espejo y has sabido exactamente qué aspecto de tu vida no te gusta, no te sirve, no te ayuda ni te deja en paz?
Es común que tengamos el deseo de hacer cambios en nuestras vidas, pero a menudo nos encontramos atrapados en la idea de que solo podemos hacerlo perfectamente o no hacerlo en absoluto. Nos convencemos de que necesitamos tiempo, dinero, energía o espacio para lograr el cambio que visualizamos en nuestras mentes. Como resultado, terminamos sin hacer nada, esperando el momento ideal que nunca llega.
El dolor real radica en que, al no cambiar, terminamos eligiendo una y otra vez lo mismo. Nos conformamos con una vida que no deseamos, sin darnos cuenta de que podemos ser la persona que queremos ser en el futuro si comenzamos a dar pequeños pasos en el presente.
Cuando decimos "este año voy a empezar a cuidarme", en realidad estamos diciendo que queremos ser una persona que se cuida mejor en un año en comparación con la que somos ahora. El cambio no ocurre de la noche a la mañana; la idea es que, al finalizar el año, veamos una diferencia significativa en relación con nuestra meta inicial. Sin embargo, si no hacemos nada, si no empezamos, si no intentamos, elegimos quedarnos igual o incluso empeorar.
Es crucial comprender que nadie más se hará cargo de nuestro cambio, solo nosotros mismos. No importa cuánto leamos, cuánto dinero tengamos o cuánta motivación acumulemos; lo que realmente importa es la acción. Una analogía sencilla pero poderosa es la de los abdominales: sin importar cuánta información tengamos o cuántas personas contratemos para hacerlos por nosotros, si no nos lanzamos al piso y los hacemos nosotros mismos, nunca veremos resultados.
En este episodio, exploramos cómo superar la resistencia al cambio y tomar medidas concretas hacia nuestros objetivos. Descubre la importancia de dar tiempo a tus metas y reflexiona sobre dónde te gustaría estar en un año, en un mes, en una semana, incluso en cuestión de minutos. ¿Prefieres seguir en la misma posición consumiendo contenido en redes sociales o hacer algo significativo que te acerque a tus sueños?
Cuántas veces te pasó mirarte al espejo y saber exactamente qué aspecto de tu vida no te gusta, no te sirve más, no te ayuda, no te suma, no te deja en paz. Cometemos el error de pensar que cuando nos planteamos un cambio, tenemos que mantenerlo religiosamente. Y lo que tenemos que hacer en su lugar, es enfocarnos que de la persona que somos hoy, a la que queremos ser en un año, vamos a poder haber cambiado ALGO, no que durante un año, nos transformamos en alguien distinto. Date 365 días para transformarte en una persona que hoy no sos, y que querés cambiar. No pretendas ser esa persona por los siguientes 365 días. Es muy, muy distinto el enfoque, y a decir verdad, el primero, no funciona. Porque te rompe en el proceso, porque necesitamos transitar, aprender, errar, volver a intentar, y seguir.
Dale tiempo a tus objetivos, y pensá dónde te gustaría estar en un año. En un mes. En una semana. En 2 horas. En 20 minutos.
Recuerda que lo que no cambias, lo sigues eligiendo, y se repite una y otra vez. Únete a nosotros mientras te inspiramos a tomar acción, un día a la vez.
Un día a la vez.