No todo comienzo viene con instrucciones claras. A veces, el año se abre como un camino sin señalizaciones visibles, y eso inquieta. Sin embargo, la fe no consiste en verlo todo, sino en caminar con Aquel que ve por ti. Dios rara vez entrega el mapa completo; suele dar el siguiente paso, y ese paso basta.
Confiar sin mapa no es imprudencia; es dependencia. Implica avanzar con oración sencilla, obediencia concreta y corazón disponible. Cuando intentas controlar cada resultado, el temor crece; cuando confías, la paz encuentra espacio. El Señor Jesús no te pide que entiendas todo, te pide que no camines solo. En lo desconocido, Él se vuelve más cercano.
Este día, nombra aquello que no sabes cómo resolver y entrégalo a Dios sin condiciones. No exijas claridad inmediata; permite que la fe te sostenga mientras caminas. La confianza se fortalece en movimiento, no en espera pasiva. Y cuando mires atrás, descubrirás que Dios fue fiel en cada tramo. Da el paso que tienes delante. Dios se encargará del resto.
La Biblia dice en 2 Corintios 5:7: “Porque por fe andamos, no por vista”. (RV1960).
All content for Un Minuto Con Dios is the property of Dr. Rolando D. Aguirre and is served directly from their servers
with no modification, redirects, or rehosting. The podcast is not affiliated with or endorsed by Podjoint in any way.
No todo comienzo viene con instrucciones claras. A veces, el año se abre como un camino sin señalizaciones visibles, y eso inquieta. Sin embargo, la fe no consiste en verlo todo, sino en caminar con Aquel que ve por ti. Dios rara vez entrega el mapa completo; suele dar el siguiente paso, y ese paso basta.
Confiar sin mapa no es imprudencia; es dependencia. Implica avanzar con oración sencilla, obediencia concreta y corazón disponible. Cuando intentas controlar cada resultado, el temor crece; cuando confías, la paz encuentra espacio. El Señor Jesús no te pide que entiendas todo, te pide que no camines solo. En lo desconocido, Él se vuelve más cercano.
Este día, nombra aquello que no sabes cómo resolver y entrégalo a Dios sin condiciones. No exijas claridad inmediata; permite que la fe te sostenga mientras caminas. La confianza se fortalece en movimiento, no en espera pasiva. Y cuando mires atrás, descubrirás que Dios fue fiel en cada tramo. Da el paso que tienes delante. Dios se encargará del resto.
La Biblia dice en 2 Corintios 5:7: “Porque por fe andamos, no por vista”. (RV1960).
La primera Navidad no ocurrió en un ambiente luminoso, sino en una tierra bajo opresión. La luz verdadera no necesita condiciones ideales para brillar; brilla precisamente donde hay oscuridad. No obstante, muchos piensan que su vida debe “mejorar” para experimentar la presencia de Dios. Recuerda que la luz del Señor Jesús no depende de tu circunstancia, sino de Su carácter.
Además, esa luz no solo ilumina, también guía. Así pues, permite que la Palabra oriente tus decisiones en este final de año. Una luz encendida no elimina la noche, pero sí traza un camino seguro. Eso es lo que Cristo es para ti: el camino, la verdad y la vida, incluso en temporadas confusas.
De modo que, camina hoy con confianza. Si tienes Su luz, nunca caminarás a oscuras. La Biblia dice en Juan 8:12: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas…”. (RV1960).
Un Minuto Con Dios
No todo comienzo viene con instrucciones claras. A veces, el año se abre como un camino sin señalizaciones visibles, y eso inquieta. Sin embargo, la fe no consiste en verlo todo, sino en caminar con Aquel que ve por ti. Dios rara vez entrega el mapa completo; suele dar el siguiente paso, y ese paso basta.
Confiar sin mapa no es imprudencia; es dependencia. Implica avanzar con oración sencilla, obediencia concreta y corazón disponible. Cuando intentas controlar cada resultado, el temor crece; cuando confías, la paz encuentra espacio. El Señor Jesús no te pide que entiendas todo, te pide que no camines solo. En lo desconocido, Él se vuelve más cercano.
Este día, nombra aquello que no sabes cómo resolver y entrégalo a Dios sin condiciones. No exijas claridad inmediata; permite que la fe te sostenga mientras caminas. La confianza se fortalece en movimiento, no en espera pasiva. Y cuando mires atrás, descubrirás que Dios fue fiel en cada tramo. Da el paso que tienes delante. Dios se encargará del resto.
La Biblia dice en 2 Corintios 5:7: “Porque por fe andamos, no por vista”. (RV1960).