El año no se transforma por accidente. Cada día toma la forma de las decisiones que lo habitan. Vivir sin intención espiritual suele llevarnos a repetir patrones que ya no dan fruto. Por eso, este día es una invitación a caminar con propósito, no solo con impulso.
La intención se expresa en elecciones pequeñas: cómo comienzas la mañana, a qué prestas atención, con quién compartes el camino. Cuando el Señor Jesús guía esas decisiones, aprendes a decir “no” sin culpa y “sí” con convicción. Caminar con intención no endurece; enfoca.
Este año no tiene que ser perfecto, pero sí consciente. No camines reaccionando a todo; camina respondiendo a Dios. La intención alineada con la Palabra produce fruto estable, no desgaste continuo.
Permite que Dios marque tus pasos antes que tus resultados. La Biblia dice en Salmos 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. (RV1960).
All content for Un Minuto Con Dios is the property of Dr. Rolando D. Aguirre and is served directly from their servers
with no modification, redirects, or rehosting. The podcast is not affiliated with or endorsed by Podjoint in any way.
El año no se transforma por accidente. Cada día toma la forma de las decisiones que lo habitan. Vivir sin intención espiritual suele llevarnos a repetir patrones que ya no dan fruto. Por eso, este día es una invitación a caminar con propósito, no solo con impulso.
La intención se expresa en elecciones pequeñas: cómo comienzas la mañana, a qué prestas atención, con quién compartes el camino. Cuando el Señor Jesús guía esas decisiones, aprendes a decir “no” sin culpa y “sí” con convicción. Caminar con intención no endurece; enfoca.
Este año no tiene que ser perfecto, pero sí consciente. No camines reaccionando a todo; camina respondiendo a Dios. La intención alineada con la Palabra produce fruto estable, no desgaste continuo.
Permite que Dios marque tus pasos antes que tus resultados. La Biblia dice en Salmos 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. (RV1960).
No fue que no hubiera lugar en Belén; fue que nadie hizo espacio. Dios no se ausenta por falta de poder, sino por falta de disponibilidad. Aún hoy llenamos la vida de prisa, ruido y preocupaciones que desplazan lo eterno. De modo que hoy pregúntate con honestidad: ¿qué está ocupando el lugar que solo Cristo debería habitar? El corazón siempre adora algo; la pregunta es a quién le estás cediendo el centro.
Hacer espacio para Dios no es añadir otra actividad; es reordenar el corazón. Implica soltar lo que compite con Su presencia como el control excesivo, la comparación constante o el miedo al mañana. Así pues, elige un gesto concreto. Es decir, apaga la pantalla unos minutos, respira, abre la Biblia y di: “Señor Jesús, aquí hay lugar para Ti”. Luego escucha. A veces, la respuesta de Dios llega como convicción suave y como paz firme.
La Navidad comienza de nuevo donde Cristo es recibido.
La Biblia dice en Juan 1:12: “A todos los que le recibieron… les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. (RV1960).
Un Minuto Con Dios
El año no se transforma por accidente. Cada día toma la forma de las decisiones que lo habitan. Vivir sin intención espiritual suele llevarnos a repetir patrones que ya no dan fruto. Por eso, este día es una invitación a caminar con propósito, no solo con impulso.
La intención se expresa en elecciones pequeñas: cómo comienzas la mañana, a qué prestas atención, con quién compartes el camino. Cuando el Señor Jesús guía esas decisiones, aprendes a decir “no” sin culpa y “sí” con convicción. Caminar con intención no endurece; enfoca.
Este año no tiene que ser perfecto, pero sí consciente. No camines reaccionando a todo; camina respondiendo a Dios. La intención alineada con la Palabra produce fruto estable, no desgaste continuo.
Permite que Dios marque tus pasos antes que tus resultados. La Biblia dice en Salmos 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. (RV1960).