Al cerrar el año, hacemos una pausa y miramos el camino recorrido.
Lo que fuimos deja huellas, pero no nos define.
Lo que somos no es un veredicto.
Es una decisión que se elige y se renueva cada día. ✨
Todo vínculo verdadero se construye con amor, fe y confianza.
En ese camino nos encontramos, nos elegimos y crecemos.
Cuando un vínculo se afianza, no importa cómo lo llames:
lo esencial es que existe, se sostiene y perdura. ✨
Aprendimos a fuerza de golpes, de búsqueda y de paciencia.
Estamos acá para ser quienes somos, no para convencer a nadie.
Nuestra historia sigue escribiéndose… y la última palabra es nuestra. ✨
Quien tiene un propósito camina distinto.
Sabe que cada paso cuenta, que incluso los días difíciles pueden abrir nuevas puertas.
Mira el mundo con prudencia, esperanza y una fe silenciosa en lo que vendrá. ✨
Vivimos atrapados por la desproporción.
Todo crece sin medida: la urgencia, la demanda, la opinión, el éxito inmediato.
Y en medio de tanto ruido, la verdad intenta no desaparecer. ✨
Cuando nos hacemos esta pregunta, algo se mueve adentro.
Entre el centro y la carencia se dibuja nuestro modo de estar en el mundo.
El centro puede darnos equilibrio, pero también rutina.
La carencia, en cambio, nos empuja a buscar, a crear, a sentir. ✨
En nombre de poder con todo, nos olvidamos de poder con nosotros mismos.
Desterramos palabras necesarias: no, frustración, cansancio…
Pero sin ellas, también desterramos la humanidad que nos habita. ✨
La ira y el resentimiento nublan el alma.
Soltar no siempre es fácil, pero el olvido tiene su propia sabiduría: se lleva el peso del dolor y deja espacio para respirar otra vez. ✨
No sé en qué momento dejamos de mirar las cosas con asombro.
Todo se volvió una urgencia. ⏳
Pero aún existe ese espacio profundo donde cada gesto puede transformarse en un ritual,
donde lo cotidiano se vuelve significativo. ✨
Hay momentos en que el alma necesita una pausa…
Pero no cualquier pausa, sino una que cure. 🌿
Una que te invite a respirar hondo, a sentir la belleza de lo simple, a volver a vos. ✨
No es lo mismo estar solo que sentirse solo.
Estar solo puede ser una elección; sentirse solo, una herida que se respira.
La verdadera soledad no es la falta de personas, sino la ausencia de sentido 🌟.
Creer no es ingenuidad, es un acto de valentía 💪.
Es mirar más allá del horizonte 🌅, sostener lo invisible ✨ y decir sí donde otros solo ven vacío. 🌌
En un mundo acelerado, lo hecho a mano tiene el valor de lo auténtico. Cada pieza guarda amor 💖, paciencia ⏳ y la huella irrepetible de quien la crea. Volver a lo hand made es volver a lo esencial 🌿.
Ser diferente no es un error ❌, es un regalo 🎁.
Es tener el coraje de caminar con tu propio ritmo 🥁, sin pedir permiso, sin compararte.
La verdadera fortaleza está en abrazar lo que te hace único 🌟.
En un mundo donde todo caduca, lo esencial permanece: el tiempo, el presente y lo que sembramos en otros. 💫
La vida no tiene fecha de vencimiento cuando aprendemos a habitarla plenamente. 🌿
🎙️ Nuevo episodio de Vivencias con Andrea Calvete: Vivir sin fecha de vencimiento
Tu sombra pesa y puede condenar a otros a vivir en la oscuridad ⚫…
Pero incluso en la noche más cerrada, siempre hay una chispa de luz: amor, solidaridad y empatía que iluminan el camino. 🤝❤️
Ordenar no es callar la vida ni quitarle movimiento 🌱.
Es un acto consciente 🙏, una elección entre lo que nos da fuerza y lo que nos drena ⚡.
Es dejar ir lo que ya no late en nosotros 🖤, para dar lugar a lo nuevo que quiere nacer 🌸.
Inmortalizar el momento es salvarlo del olvido 🕰️.
Es rescatarlo de la fugacidad para transformarlo en fuerza, en motor de vida 💫.
Nada queda inmortalizado al azar… siempre hay una razón profunda que lo graba en el alma ❤️.
Llorar no es rendirse… es recordar lo amado, lo vivido, lo perdido 💔.
Cada lágrima encierra fuerza, memoria y dignidad 🌈.
Es en el llanto donde muchas veces recuperamos lo que creíamos haber perdido 💫.
Lo que me gusta de vos no siempre tiene explicación… y quizás ahí esté la magia ✨.
No se trata de entenderlo, sino de sentirlo 💫.
Ese “algo” que nos atrae sin motivo, que simplemente es 💭.